12 de febrero de 2016 / 19:43 / hace 2 años

ACTUALIZA 4-El Papa y el Patriarca ruso se abrazan en Cuba tras mil años de separación de sus iglesias

* Tras reunión histórica, llaman a detener “exterminio” de cristianos en Oriente Medio

* Ambos destacan apertura para trabajar juntos por el futuro del cristianismo

* El Papa parte a México para una visita de cinco días (Actualiza con llegada a México)

Por Daniel Trotta y Nelson Acosta

LA HABANA, 12 feb (Reuters) - El Papa Francisco y el Patriarca ortodoxo ruso Kirill se abrazaron y besaron el viernes, en un histórico encuentro en el que hicieron un llamado conjunto a la comunidad internacional a detener el “exterminio” de los cristianos en Oriente Medio.

Casi 1.000 años después de la separación de las ramas oriental y occidental del cristianismo, la reunión en el aeropuerto de La Habana fue la primera entre un Sumo Pontífice Católico Romano y el líder de la Iglesia Ortodoxa de Rusia y terminó con un llamado de unidad a los creyentes en Dios.

“En muchos países de Oriente Medio y África del Norte se exterminan familias completas de nuestros hermanos y hermanas en Cristo, pueblos y ciudades enteros habitados por ellos”, dijeron en una declaración conjunta, en una aparente referencia a la violencia del grupo militante Estado Islámico.

“Sus templos están sometidos a la destrucción bárbara y a los saqueos, los santuarios a la profanación, los monumentos a la demolición”, agregaron en la declaración firmada frente a autoridades de ambas Iglesias y del Gobierno cubano.

Ambos líderes religiosos, huéspedes de un Gobierno comunista, se reunieron sólo una semana después de hacer el anuncio. El encuentro había sido eludido por su predecesor, pero Francisco había cursado una invitación abierta para que se diera en cualquier momento y lugar.

La ocasión se presentó mientras Kirill visita la isla caribeña y Francisco añadió una breve escala en su camino desde Roma a México, a donde partió luego de unas tres horas en territorio cubano.

El Papa arribó a la Ciudad de México a las 19.15 hora local (0015 GMT) para una gira de cinco días que lo llevará por varias ciudades.

“Finalmente”, dijo Francisco al Patriarca mientras entraban por distintas puertas en un salón del aeropuerto de La Habana para sostener un diálogo privado. “Somos hermanos”, agregó.

Francisco, vestido de blanco con un solideo, y Kirill, con su túnica negra y un koukoulion blanco -tocado tradicional de la Iglesia ortodoxa portado por los clérigos de más alto rango-, se abrazaron y besaron en ambas mejillas en varias ocasiones.

“Está muy claro que ésta es la voluntad de Dios”, dijo el Papa en el comienzo de la reunión.

Kirill añadió: “Sí, las cosas son mucho más fáciles ahora”.

Ambos hablaron con la ayuda de intérpretes y estuvieron acompañados de sus principales colaboradores en la búsqueda de la unidad de los cristianos, el Cardenal Kurt Koch y el Metropolitano ruso Hilarión.

LLAMADO A LA UNIDAD

“Los resultados de la conversación me permiten asegurar que actualmente las dos iglesias pueden cooperar defendiendo a los cristianos en todo el mundo”, destacó Kirill en unas breves palabras tras el encuentro.

Por su parte, Francisco destacó que hablaron “sin medias palabras” y que surgieron iniciativas viables. “Coincidimos en que la unidad se hace caminando”, agregó enviando una agradecimiento especial a Cuba por facilitar el encuentro.

El Papa argentino llegó a La Habana un día después que Kirill. El presidente cubano, Raúl Castro, y las autoridades de la Iglesia católica de la isla lo recibieron en el aeropuerto de La Habana.

Castro es un aliado de Rusia y recibió al Papa en Cuba hace sólo cinco meses. Francisco, líder de los alrededor de 1.200 millones de fieles de la Iglesia Católica, jugó un papel clave en la reconciliación entre Estados Unidos y Cuba, que reanudaron sus relaciones diplomáticas tras un quiebre de 54 años.

Ahora el Sumo Pontífice busca reparar una ruptura mucho más larga. La Ortodoxia Oriental se separó de Roma en 1054 y hoy la Iglesia rusa cuenta con cerca de 165 millones de los 250 millones de cristianos ortodoxos en el mundo.

Kirill se quedará durante más tiempo y visitará una pequeña iglesia ortodoxa en Cuba, construida entre 2004 y 2008, a la que asisten rusos que se quedaron en la isla tras décadas de influencia soviética en el país caribeño.

El encuentro también tuvo connotaciones políticas al ocurrir en un momento de desacuerdos entre Rusia y Occidente sobre Siria y Ucrania. La Iglesia ortodoxa rusa está estrechamente alineada con el Kremlin, que es a su vez un aliado de Cuba.

“Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional a unirse para poner fin a la violencia y al terrorismo y al mismo tiempo, a través del diálogo, a contribuir a la pronta obtención de la paz civil”, dijeron en el comunicado conjunto. (Reporte adicional de Philip Pullella. Editado en español por Patricio Abusleme y Silene Ramírez)

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