28 de marzo de 2012 / 16:38 / en 6 años

ENFOQUE-Violencia narco amenaza como nunca campaña en México

* Elección presidencial se realizará en peor clima de violencia

* Candidatos extreman precauciones, afirman que irán a todo el país

* Narco tratará de influir en comicios más que antes: expertos

Por Lizbeth Díaz y Miguel Angel Gutiérrez

MEXICO DF, 28 mar (Reuters) - La campaña para las elecciones generales más grandes en la historia de México arrancará el viernes amenazada como nunca por la violencia del narcotráfico, situación que ha obligado a los candidatos a extremar precauciones en la nación de habla hispana con más votantes en el mundo.

En lo que será una enorme movilización, el 1 de julio de este año se disputarán en elecciones 2,127 cargos, que van desde el emblemático presidente, varios gobernadores de estado, legisladores nacionales y locales, hasta ayuntamientos, pasando por el alcalde de la populosa Ciudad de México.

La mayoría de 17 analistas políticos y expertos de seguridad consultados por Reuters consideró que en este proceso electoral habrá más intentos del crimen organizado para influir en los resultados o lanzar más ataques que en los comicios de los últimos años. Ninguno prevé que esos riesgos disminuyan.

“Hay mucho en juego políticamente este año y sería ingenuo pensar que no le interesaría influir al crimen organizado”, dijo el investigador John Ackerman, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Habrá una continuidad con lo que ha ocurrido en los últimos tres años”, agregó.

Desde que el presidente Felipe Calderón lanzó su ofensiva contra los cárteles a fin del 2006, lapso en el que han muerto más de 50,000 personas, el peor asesinato de un político fue en el 2010, cuando el candidato favorito a gobernador en el norteño estado de Tamaulipas fue ejecutado en una emboscada.

El aspirante militaba en el opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que pertenece el candidato presidencial Enrique Peña Nieto, amplio favorito para imponerse en las elecciones de julio, para las que hay un padrón de casi 80 millones de votantes.

Los principales focos rojos están en los comicios estatales, entre los que se cuentan los de Nuevo León, Guerrero y Morelos -tres de los más azotados por choques entre cárteles rivales-, donde los narcotraficantes buscarían influir más para controlar sus negocios y las rutas de las drogas.

“Las organizaciones criminales en México buscan prerrogativas concretas como obtener un trato preferencial de la policía frente a organizaciones rivales o, en su defecto, evitar ser la organización más castigada por la policía o evitar decomisos en rutas clave”, dijo Eduardo Guerrero, analista independiente sobre seguridad.

CANDIDATOS EXTREMAN PRECAUCIONES

Los aspirantes presidenciales pareciera que quieren minimizar el tema de la seguridad diciendo que en sus campañas irán a todos los rincones del país, pero lo cierto es que están tomando más precauciones que la que tuvieron los postulantes en las elecciones del 2006.

Al menos en la seguridad de los punteros -Peña Nieto y la oficialista Josefina Vázquez Mota, que marcha en segundo lugar en sondeos perjudicada en parte por el drama de la gran cantidad de muertes- participa el Estado Mayor Presidencial, un grupo élite del Ejército mexicano.

Para poder ingresar a los mítines de Peña Nieto, que acostumbra tomarse fotos y abrazarse con sus seguidores, se requiere pasar por un arco detector de metales y personal de seguridad revisa bultos o bolsas voluminosos.

“Se van a extremar las medidas de seguridad, pero el candidato no va a dejar de ir a ningún punto de la República”, dijo uno de los encargados de la seguridad del priísta.

Por su parte, Vázquez Mota recientemente narró que desconocidos pincharon las llantas de las camionetas de su equipo de campaña cuando hacía proselitismo en las primarias del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), en la norteña ciudad de Reynosa, y obligaron a cerrar las tiendas donde poder repararlas.

Ella responsabilizó de este ataque al crimen organizado.

“El mensaje era claro y sólo para ella: ‘no vengas’”, dijo un político que participa a menudo en la campaña de la candidata que pidió el anonimato. “La seguridad se va a ajustar al nivel de riesgo que se presenta en diferentes entidades”, agregó.

ALCALDES ASESINADOS

El senador Ricardo Monreal, coordinador de la campaña del candidato presidencial opositor Andrés Manuel López Obrador, expresó esta semana al Gobierno su preocupación porque han sido amenazados en varios estados candidatos a senadores y diputados de una coalición izquierdista.

Sin embargo, no dio muchos detalles para proteger a los aspirantes de su agrupación, el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).

La Secretaría de Gobernación ofreció su apoyo para garantizar seguridad a postulantes y ha dicho que trabajará con autoridades estatales para aplicar planes de seguridad.

Un dirigente del PRD dijo en febrero que unos 20 aspirantes a alcaldes en municipios del norteño estado de Nuevo León, donde chocan los cárteles de los Zetas y el Golfo, renunciaron a participar en la contienda por no ver condiciones de seguridad.

“Nuestra gente denuncia gente armada desde el momento que entran a esos municipios a colocar propaganda, no podemos pintar nada, no podemos hacer nada ahí”, dijo Eduardo Arquijo, representante del PRD ante el instituto electoral de Nuevo León.

Durante la gestión de Calderón han sido asesinados 28 alcaldes, entre quienes se encuentra uno ejecutado a tiros cuando hacía proselitismo a favor del PAN días antes de la elección para gobernador en el occidental estado de Michoacán, los últimos comicios antes de las presidenciales.

El PRI ganó las elecciones en el estado, muy castigado por la violencia del narco, superando por estrecho margen a la candidata del PAN, la hermana de Calderón, quien denunció presiones de los cárteles para no salir a votar, o bien para sufragar por el candidato priísta.

Según un líder partidista, en Michoacán los cárteles extorsionaron a algunos partidos en algunas regiones para que los candidatos pudieran realizar campaña.

“Para las elecciones de noviembre hubo coordinadores de campaña de nosotros a los que la gente del crimen organizado les pedían 200,000 o 300,000 pesos (15,800 dólares-23,700 dólares) para que los dejaran pasar y hacer campaña”, dijo el presidente del partido Nueva Alianza en Michoacán, Horacio Ríos.

“Les decían ‘dame lo que te estoy pidiendo y nadie te va a molestar’, es como un pago de piso en ciertas zonas”, agregó. (Reporte adicional de Dave Graham y Anahí Rama, editado por Ana Isabel Martínez y Silene Ramírez)

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