13 de marzo de 2012 / 21:27 / en 6 años

Industria autos México espera posibles cuotas Brasil sean temporales

* México y Brasil se sentarán el miércoles a discutir comercio autos

* Acuerdo de cuotas que no sea temporal sería “inaceptable”

* Industria dice acuerdo no resuelve problemas competitividad Brasil

Por Tomas Sarmiento

MEXICO DF, 13 mar (Reuters) - La industria automotriz en México considera que las posibles cuotas a la exportación de autos a Brasil que se fijarán durante la renegociación de un acuerdo comercial bilateral deberían ser sólo temporales para que ambos países retomen el libre comercio de vehículos lo antes posible.

Brasil y México, las dos mayores economías de América Latina, están en medio de una disputa por un acuerdo de libre comercio automotor que permitió a México enviar al mercado brasileño autos más competitivos y disparó el déficit comercial bilateral de la nación sudamericana.

Brasil -cuyos representantes gubernamentales se reunirán el miércoles con sus pares mexicanos para reanudar negociaciones- ha dicho que quiere establecer cuotas a las exportaciones mexicanas, además de revisar las disposiciones sobre contenido regional y adelantar la liberalización del comercio de vehículos pesados.

Pero el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), que agrupa a las ensambladoras del país, dijo el martes que un acuerdo de cuotas que no sea temporal sería inaceptable y agregó que Brasil no puede resolver sus dificultades internas por la vía de los acuerdos comerciales.

“Lo que hoy está negociándose en la mesa, en términos de la posible cuota, es temporal y aplicará sólo por el tiempo que se acuerde”, dijo en una conferencia de prensa el ejecutivo de AMIA, Eduardo Solís.

Agregó que “pudieran ser uno, dos, tres años, pero tenemos que asegurar que luego de este período podamos regresar al libre comercio”.

La industria automotriz mexicana representa cerca del 3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano.

Y, aunque las negociaciones continúan abiertas, insistió en que “un acuerdo que no regrese al libre comercio es un acuerdo que resulta inaceptable”.

ACELERANDO EL COMERCIO

Bajo la lupa de ambos países está el Acuerdo de Complementación Económica (ACE-55) firmado en el 2002 y bajo el cual se negociaron cerca de 2,600 millones de dólares en el 2011 entre las dos naciones.

La industria automotriz mexicana -integrada por unidades de varias de las mayores armadoras del mundo- ha logrado aprovechar el acuerdo para incrementar sus exportaciones al país sudamericano a una velocidad vertiginosa.

En el 2011, México exportó un 76.1 por ciento más autos nuevos a Brasil que en el año previo, hasta un total de 131,384 unidades. Sólo en los dos primeros meses del 2012, las exportaciones de autos a Brasil han aumentado en casi 104 por ciento.

Y en lo que va del año, las exportaciones a Brasil se elevaron hasta un 47 por ciento del total de lo enviado a Latinoamérica, contra un 30.8 por ciento en el mismo lapso del 2011, según cifras de la AMIA.

Brasil puja por una reducción de las exportaciones y la semana pasada pidió fijar una cuota equivalente a 1,400 millones de dólares anuales por tres años, muy por debajo del valor de 2,400 millones de dólares del 2011 que cifra México.

Además, quiere endurecer las reglas de contenido regional de las exportaciones mexicanas (las reglas de origen) para llevarlas a un 35 por ciento, y que se eleven hasta un 45 por ciento en los próximos cuatro años.

Fuentes de Brasil han dicho que la presión por renegociar el acuerdo proviene de la presidenta Dilma Rousseff, quien quiere proteger a la industria automotriz de su país, golpeada por la importación de autos baratos por la revalorización del real.

La delegación brasileña que visita a México esta semana está integrada por el ministro de Comercio Exterior, Fernando Pimentel, y el canciller Antonio Patriota.

Solís, de la AMIA, dijo respecto a las reglas de origen que “un nivel de contenido regional que no sea alcanzable por las dos industrias también resulta inaceptable, porque cancelaría el comercio”.

La AMIA está integrada por poderosas ensambladoras internacionales como las estadounidenses Ford, General Motors y Chrysler; las japonesas Honda, Nissan y Toyota ; la alemana Volkswagen y la italiana Fiat.

Además, el ejecutivo criticó a Brasil por tratar de enfrentar sus problemas de competitividad atacando el comercio internacional.

“Si tienen un problema estructural interno, o si tienen un problema monetario, por ejemplo una importante apreciación del real como resultado de los flujos de inversión extranjera directa (...) el ACE 55 no resuelve ni las coyunturas monetarias ni por supuesto los problemas estructurales que pudieran generar problemas de competitividad en la industria brasileña”, afirmó. (Reporte de Tomás Sarmiento, editado por Adriana Barrera)

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