21 de diciembre de 2011 / 19:28 / hace 6 años

ANALISIS-Deuda de estados México es más sana de lo que se ve

* Deuda de estados no representa riesgos por ahora

* Tema agita aguas hacia elecciones presidenciales de 2012

Por Luis Rojas y Noe Torres

MEXICO DF, 21 dic (Reuters) - Un fuerte aumento en la deuda de los estados de México está despertando alertas sobre su sostenibilidad, pero hasta ahora su nivel está lejos de ser riesgoso y el debate sobre el tema se ha vuelto más político que financiero rumbo a las elecciones presidenciales del 2012.

Para salir más rápido de la severa recesión económica de 2008-2009, derivada de la crisis financiera global, algunos estados mexicanos elevaron sus niveles de deuda y destinaron los fondos conseguidos principalmente a obras de infraestructura.

El endeudamiento total de los 32 estados del país casi se duplicó de los 186,470 millones de pesos del cierre de 2007 a 358,501 millones de pesos (poco más de 25,880 millones de dólares) al tercer trimestre de este año.

El monto comenzó a levantar suspicacias entre analistas y políticos por la relativa rapidez de su aumento, pero las autoridades federales de Hacienda aseguran que si la deuda está bien utilizada, no debería ser motivo de preocupación.

“El tema de la deuda debe ser un tema que no necesariamente debemos de satanizar”, dijo a Reuters Carlos Garza, jefe de la Unidad de Coordinación con entidades de la Secretaría de Hacienda.

“Debemos de entender que el financiamiento es una herramienta útil tanto para el desarrollo del sector privado como del sector público y de las familias”, agregó.

Los aumentos se dieron principalmente en los estados de Coahuila, Jalisco, Nuevo León y Veracruz.

Pero de todos ellos, Coahuila está en el ojo del huracán, ya que sus obligaciones financieras pasaron de 487 millones de pesos en el 2007 a 36,676 millones de pesos al tercer trimestre de este año, según registros de la Secretaría de Hacienda.

Es justo aquí donde el tema se torna más político que financiero, al ser usado por los políticos para agitar las aguas de cara a las próximas elecciones.

COMBATE POLITICO

La deuda de Coahuila ha sido un explosivo tema que ha generado duros ataques entre los políticos desde hace varios meses, pese a que aún no han iniciado oficialmente las campañas de los candidatos presidenciales del gobernante Partido Acción Nacional (PAN) y de los partidos opositores Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD).

La crítica, sobre todo del oficialismo, se ha concentrado en que buena parte de la deuda fue adquirida durante el mandato del priísta Humberto Moreira (diciembre del 2005 al 4 de enero del 2011), mientras el PRI marcha como claro favorito para ganar la elección presidencial del 1 de julio del 2012.

Un triunfo del PRI marcaría su regreso a la presidencia y el término de dos gestiones consecutivas de la derecha.

El Gobierno y adversarios políticos han acusado a Moreira y a su equipo de falsificación y de uso de documentos apócrifos en la contratación de una parte de la deuda. Presionado por el escándalo de corrupción, el ex gobernador renunció al cargo de jefe nacional del PRI a inicios de diciembre.

Lo cierto es que del monto total de la deuda, alrededor de un 10 por ciento está sujeto a investigaciones y por razones de confidencialidad las autoridades han difundido pocos detalles.

Algunos observadores ven un claro móvil político en las críticas, que se han mantenido incluso después de la renuncia de Moreira. La idea sería desprestigiar al PRI, que dejó la presidencia en el 2000, después de 79 años en el poder.

“Es claro, es obvio que el PAN y el Gobierno van a usar y han usado este tema como un arma de combate político y de combate electoral”, dijo Luis Carlos Ugalde, politólogo y ex presidente del instituto electoral de México.

“La pregunta es si esto tendrá un efecto que dañe al PRI de cara a la elección”, agregó.

El ex gobernador Enrique Peña Nieto, quien se perfila como el candidato presidencial del PRI, apareció en una encuesta reciente con un 45 por ciento de intención de voto, seguido de la diputada oficialista Josefina Vázquez Mota con un 20 por ciento y del izquierdista Andrés Manuel López Obrador con un 16 por ciento.

NO HAY RIESGO

Además de Coahuila, otras entidades como Nayarit, Chihuahua, Nuevo León, Quintana Roo, Aguascalientes o Zacatecas también ha registrado importantes incrementos en sus niveles de endeudamiento, pero las críticas apenas se han asomado.

Según las cifras oficiales, la deuda completa de los estados representa un manejable 2.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) estatal hasta el tercer trimestre, muy cerca del 2.5 por ciento del trimestre previo.

Así como la deuda ha subido para algunos estados, otros han cumplido con sus obligaciones financieras como Sonora, Baja California Sur y Tamaulipas, lo que ha equilibrado la balanza.

Según Alejandro Olivo, director de análisis subsoberano para Canadá y América Latina de la calificadora Moody‘s, uno de los riesgos a futuro es que los estados que enfrenten un periodo electoral caigan en la tentación de contratar más deuda.

Los estados de Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Yucatán, Tabasco, y el Distrito Federal tendrán elecciones en el 2012.

Pero hasta ahora, el nivel total de deuda no es riesgoso.

“No podemos hablar de un riesgo sistémico, el sector como tal no está en una posición de vulnerabilidad o de riesgo inminente”, dijo Olivo a Reuters.

“En términos absolutos la deuda subnacional no preocupa ni es un factor de riesgo”, agregó.

(Un dólar=13.85 pesos)

REUTERS LRM MAG IG/

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