29 de marzo de 2012 / 13:57 / hace 5 años

ENFOQUE-JUEGOS-Brasil busca esquivo oro en fútbol en Londres

Por Andrew Downie

SAO PAULO, 29 mar (Reuters) - Brasil ganó el Mundial un récord de cinco veces y también se ha adjudicado títulos en toda categoría y disciplina, desde el sub-17 hasta el fútbol playa y de salón, pero hay un éxito que le es esquivo al país sudamericano: el oro olímpico.

Durante décadas, los hombres con las famosas casacas amarillas han intentado en vano quitarse de encima esa maldición y la última generación que tiene esa misión entiende la enormidad de lo que le espera en los Juegos de Londres este año.

"El fútbol brasileño es conocido en todo el mundo y que nunca haya ganado el oro olímpico está siempre en nuestra cabezas, y es nuestro sueño hacer eso y entrar en la historia", dijo el arquero Rafael Cabral.

"Hay presión con todo equipo grande, pero uno puede usar la presión como motivación. Sería genial para el país su pudiéramos ganar", agregó.

El plantel de Brasil, que a excepción de tres jugadores no tendrá otros por encima de los 23 años, como es regla en estos torneos, no carecerá de talento cuando el torneo olímpico comience el 26 de julio.

Neymar, el joven maravilla del Santos cuya habilidad con la pelota ha generado comparaciones con Pelé y Lionel Messi, podría unirse a su compañero de club Paulo Henrique Ganso, el mediocampista del Sao Paulo Lucas, el jugador del Tottenham Hotspur Sandro, el delantero del AC Milan Alexandre Pato y el lateral del Manchester United Rafael, entre otras figuras.

Los defensores Thiago Silva (AC Milan), Marcelo (Real Madrid) y David Luiz (Chelsea) están entre los favoritos para ocupar las tres plazas para jugadores mayores de 23 años.

El entrenador Mano Menezes nombró recientemente a ellos y a otros 44 futbolistas en un plantel preolímpico que luego se reducirá a 18 integrantes tras un viaje a Estados Unidos en mayo y junio.

Brasil tiene programado jugar con Estados Unidos, México y Argentina en un período de 10 días, y Menezes prometió que su equipo olímpico tendría llamativas semejanzas con la selección mayor.

"Cuando nombremos nuestro plantel olímpico van a decir: es casi la selección nacional completa", dijo el técnico este mes al periódico brasileño O Globo.

INTENTOS SIN EXITO

Brasil ha estado cerca de ganar el oro olímpico: perdió las finales en 1984 y 1988 y cayó en semifinales en 1996 y 2008.

Algunos de los mejores jugadores del país lo han intentado sin éxito, entre ellos Ronaldo, Romario, Ronaldinho Gaúcho, Roberto Carlos, Bebeto, Taffarel y Rivaldo.

"Es un torneo en el que las cosas no han salido bien para nosotros", admitió Juninho, ex mediocampista del Atlético de Madrid que participó en los Juegos de Atlanta 1996.

"Tal vez no nos preparamos tan bien como para el Mundial. No es por falta de calidad", añadió.

El torneo olímpico de fútbol ha cambiado considerablemente desde que tres informales equipos de clubes disputaron la primera medalla de oro en 1900.

Las selecciones nacionales empezaron a competir en 1908 y, una vez que el fútbol se volvió un fenómeno global, los primeros campeonatos serios fueron ganados por Uruguay en 1924 y 1928.

Después de la Segunda Guerra Mundial, las naciones del bloque comunista dominaron el certamen porque los competidores olímpicos tenían que ser amateur y aquellos que representaban a países soviéticos, en calidad de empleados estatales, presuntamente no recibían pagos por sus esfuerzos deportivos.

Países de Europa del Este ganaron todos los torneos olímpicos de fútbol a excepción de uno entre 1952 y 1988.

Los futbolistas profesionales recibieron permiso para participar en los Juegos por primera vez en 1983, pero la FIFA no quiso que la competición eclipsara el Mundial e inicialmente restringió la participación a aquellos que tenían menos de cinco partidos internacionales.

En 1988, la FIFA permitió el ingreso de jugadores europeos y sudamericanos que no habían jugado Mundiales y cuatro años después convirtió la competición en lo que es actualmente, un torneo para futbolistas sub-23 y tres mayores permitidos. Argentina ganó las últimas dos medallas de oro: en Atenas 2004 y Pekín cuatro años después.

Los intentos de Brasil para ganar el oro han sido poco entusiastas, sin demasiado planeamiento y frecuentemente dramáticos.

En 1984, cuando los principales clubes no cedieron a sus mejores jugadores, la Confederación Brasileña de Fútbol convocó al equipo entero del Internacional de Porto Alegre que acababa de ser eliminado en la liga doméstica. El equipo llegó a la final en Los Angeles y perdió 2-0 ante Francia.

La derrota más memorable se produjo 12 años después en Atlanta a manos de Nigeria. La selección que incluía a Ronaldo, Rivaldo y Roberto Carlos ganaba la semifinal 3-1 a falta de 14 minutos, pero sufrió dos tantos en los momentos finales y un gol de oro de Kanu a los tres minutos del tiempo suplementario.

PLANTEL INEXPERIMENTADO

La confianza excesiva también pudo haber jugado un papel. En el 2000, el entrenador Vanderlei Luxemburgo se negó a utilizar a los jugadores mayores permitidos, creyendo que su joven plantel era suficientemente bueno como para ganar sin sumar experiencia.

Los jóvenes tuvieron problemas en la fase de grupos y luego quedaron eliminados en la siguiente ronda a manos de Camerún, que ganó con un gol de oro.

"Pienso que como Brasil siempre ha ganado, el Mundial, la Copa América, la Copa Confederaciones, uno termina teniendo cierta confianza en sí mismo", señaló Athirson, el ex lateral del Flamengo y la Juventus que jugó aquel encuentro.

"Uno cree que puede salir y ganar, pero las cosas han cambiado. Los africanos son más fuertes, los europeos son fuertes. Ese no era siempre el caso, pero lo es ahora", continuó.

Athirson subrayó que la presión de ganar el oro olímpico provenía también de los mismos jugadores.

"Cuando uno juega para Brasil siempre hay enormes exigencias y obligación de ganar, y eso genera presión", indicó.

"La presión de traer este título a casa viene de los jugadores mismos. No es una cuestión de presión extra por parte de hinchas o directivos. Creo que (el problema) es psicológico", agregó.

La presión en los Juegos de este año no será nada en comparación con la del 2014, cuando Brasil buscará ganar la Copa del Mundo en su propio suelo, por lo que Londres es de varias maneras un buen examen.

Los jugadores que puedan manejar las expectativas en Inglaterra seguramente estarán en posición de poder afrontar un desafío todavía mucho mayor dos años después.

"Sabemos que si ganamos, las probabilidades de ser convocados para el Mundial se incrementan", declaró Cabral, arquero del Santos.

"Si no lo hacemos, las probabilidades disminuyen. Eso significa que vamos a estar incluso más motivados para hacerlo bien", aseguró. (Editado en español por Damián Pérez)

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