F1-Mexicano Pérez hace historia tras buena estrategia de Sauber

domingo 25 de marzo de 2012 11:42 CST
 

Por John O'Brien

SEPANG, Malasia, 25 mar (Reuters) - Sergio Pérez hizo llorar de emoción al jefe del equipo Sauber al lograr un inesperado segundo puesto en el Gran Premio de Malasia, convirtiéndose en el primer piloto mexicano en subirse al podio de la Fórmula Uno en 41 años.

La alegría de Pérez se vio atenuada por el hecho de que si se hubiese mantenido en la línea seca de la pista cuando se acercaba al eventual ganador Fernando Alonso a cinco vueltas del final, habría conseguido una victoria histórica.

"Gracias, muchas gracias", dijo a Pérez por radio un emocionado Peter Sauber, dueño del equipo, mientras el piloto de 22 años cruzaba la línea de meta para cosechar el mejor resultado de la escudería independiente.

Pérez largó desde la novena posición y, mientras la lluvia se apoderó de la carrera, Sauber apostó por hacerlo ingresar a boxes al final de la primera vuelta para colocarle neumáticos de piso húmedo a su coche, mientras el resto tardó más tiempo en hacerlo a la espera de que cesara de caer agua.

Esa fue una maniobra acertada que llevó al mexicano hasta el tercer lugar para el momento en que la carrera tuvo bandera roja por 51 minutos luego de ocho giros. Pérez hasta consiguió ser líder tras la reanudación, pero la Ferrari de Alonso lo pasó en la vuelta 17.

"Hacia el final me fui un poco hacia la izquierda, me abrí lo suficiente como para ir a la parte mojada y perdí el control del auto hasta perder la pelea por la victoria", explicó a periodistas Pérez, cuyo equipo, que usa motores Ferrari, le advirtió que "sea cuidadoso" después de ese error.

"Pero así y todo ha sido un gran esfuerzo del equipo. Me llamaron en los momentos indicados. Las condiciones eran muy complicadas para mantener el auto en la pista, estuvieron increíbles", agregó.

Los rumores de pasillo en la F1 sobre un posible pase de Pérez a Ferrari a mitad de temporada para reemplazar al brasileño Felipe Massa cada vez crecen más, y qué mejor manera de auspiciarse que igualando el ritmo de un potencial compañero.   Continuación...