ENFOQUE-Comunidad rural mexicana "vive en el infierno" por lago contaminado

martes 26 de abril de 2016 12:02 CDT
 

Por Alasdair Baverstock

TULA, México, 26 abr (Thomson Reuters Foundation) - En 1982, Ciudad de México completó los ductos que llevan el contenido de sus cloacas hacia el sur, pasando por la propiedad de la familia Jiménez en el lago Endhó, una reserva en el estado de Hidalgo.

Décadas después, al agua que llega desde la capital se la culpa por los productos y el aire contaminado y por enfermedades surgidas entre las 800 personas que viven cerca del lago.

Estadísticas recientemente lanzadas por el hospital local estiman que uno de cada tres niños de la comunidad Endhó nace con deficiencias de desarrollo. Pero los repetidos llamados a las autoridades federales para limpiar lo que se conoce como el "retrete de México" siguen sin respuesta.

Las cloacas de Ciudad de México transportan más de 34.000 litros de aguas residuales por segundo de los nueve millones de residentes, que se envían al norte vía dos conductos hacia los ríos de Hidalgo.

Las aguas servidas vuelven a la superficie en el valle de Tula, donde el 70 por ciento del agua fue clasificada como "altamente contaminada" en un estudio del 2012 del Banco Interamericano de Desarrollo.

El aire alrededor de la reserva de 85.000 hectáreas, donde el río El Salto se ensancha y enlentece, está cargado del olor de sulfato y aguas servidas.

"VIVIR EN EL INFIERNO"   Continuación...