Policía es un obstáculo para la promesa de seguridad del presidente mexicano

sábado 15 de noviembre de 2014 06:44 CST
 

Por Dave Graham

MÉXICO DF, 15 nov (Reuters) - La brutalidad y la corrupción policial en México han provocado la crisis más grave al presidente Enrique Peña Nieto, quien hace dos años al asumir el poder prometió restaurar el orden en un país agobiado por la violencia del narcotráfico.

La policía local de la sureña ciudad mexicana de Iguala secuestró el 26 de septiembre a 43 estudiantes normalistas y los entregó a una organización de narcotraficantes, que presuntamente los asesinó e incineró para no dejar rastros.

El caso, que está siendo investigado, ha despertado la furia de muchos mexicanos e ilustra la magnitud del reto que Peña enfrenta al intentar poner fin a años de impunidad y de violencia sin precedentes.

"Lo que estamos viendo son los resultados de muchos años de descomposición, complacencia y negación de muchos gobiernos en turno", dijo Eduardo Olmos, ex alcalde de la ciudad de Torreón, quien purgó los 1,000 miembros -menos una mujer- de su fuerza policial en 2010 porque estaba infiltrada por la organización criminal Los Zetas.

Por casos como estos, una buena parte de los mexicanos cree que la policía es corrupta o inepta, y es más conocida por quebrar la ley que por resolver crímenes.

La semana pasada, el ex presidente Ernesto Zedillo dijo que el estado de derecho en México se encontraba en muy mal estado.

No hay soluciones fáciles.

La nación tiene miles y diversificadas policías en cada uno de sus casi 2,500 municipios, 31 estados y la capital del país.   Continuación...