Migrantes cubanos bebieron su propia sangre y orina durante sus 23 días a la deriva en el mar

domingo 5 de octubre de 2014 07:02 CDT
 

Por David Adams

MIAMI, 5 oct (Reuters) - Un grupo de migrantes cubanos debió beber su propia sangre y orina después de que falló el motor de su improvisado bote, dejándolos a la deriva en el Caribe durante tres semanas sin alimentos ni agua, según los sobrevivientes que llegaron esta semana a Estados Unidos.

"Estoy feliz de haberlo logrado, vivo, pero fue algo por lo que nadie debería pasar", dijo Alain Izquierdo, un carnicero de La Habana y uno de los 15 sobrevivientes de los 32 pasajeros del bote.

Seis pasajeros están desaparecidos después de que intentaron nadar hasta la costa, mientras que otros 11 murieron de deshidratación.

"Me siento triste por aquellos que no lo lograron", dijo Izquierdo, sentado a la sombra junto a la piscina de la casa de sus tíos en Port St Lucie, en la costa este de Florida.

Los sobrevivientes fueron rescatados por pescadores mexicanos a unos 240 kilómetros al noreste de la Península de Yucatán de México y estuvieron brevemente detenidos en el país antes de que fueran liberados a fines del mes pasado.

Su historia es uno de los desastres de migrantes cubanos más trágicos en décadas. Reuters habló con varios de los pasajeros y sus familiares en Florida y Texas, aunque algunos estaban aún demasiado traumatizados como para declarar públicamente sobre la experiencia.

Los cubanos que buscan escapar de la isla de gobierno comunista se dirigen cada vez en mayores números hacia América Central y luego realizan un largo viaje por tierra para llegar a Estados Unidos.

Bajo la política "pie seco, pie mojado" de Washington, los migrantes cubanos que llegan a suelo estadounidense tienen permitido permanecer en el país, mientras que aquellos interceptados en el mar son enviados de regreso a la isla.   Continuación...