ENFOQUE-"Coyotes", los beneficiados de creciente emigración de niños y mujeres centroamericanos

martes 1 de julio de 2014 08:00 CDT
 

Por Mike McDonald y Gustavo Palencia

SAN JOSE CALDERAS, Guatemala/EL SUYATAL, Honduras, 1 jul (Reuters) - E xplotando la desesperación de jóvenes madres como la hondureña Ana Isabel Ramos, los traficantes de personas han avivado la inmigración ilegal desde Centroamérica a Estados Unidos con falsas promesas de residencia.

Para costear la odisea hacia el norte, la familia de Ramos prometió a los traficantes -conocidos como coyotes o polleros- su humilde casa en una zona rural de Honduras que vale 6,000 dólares si lograban llevarlas a ella y su hija a Estados Unidos.

Las cosas no salieron como pensaban: Ramos y su niña de cuatro años fueron detenidas en México y fueron enviadas de vuelta a casa después de haber hecho el pago inicial de 450 dólares a los coyotes.

Desde hace años la violencia de las pandillas y del crimen organizado, sumada a una frágil economía que no genera muchas oportunidades, han empujado a hondureños, salvadoreños y guatemaltecos a partir.

Pero la migración en los últimos meses ha crecido, sobre todo de menores que viajan solos, mientras los coyotes siembran la falsa promesa de que los niños que logren llegar a tierra estadounidense podrán quedarse.

"El coyote es un hombre de negocios y quiere ganar su dinero", dijo Mono, como se hace llamar un traficante en Guatemala. "Si uno llega y le pregunta al coyote '¿pero voy a poder legalizarme?' el coyote va a decir que sí, aunque sean mentiras".

Los polleros pueden cobrar hasta 30,000 dólares para llevar a un niño a Estados Unidos, pero usualmente piden unos miles.

Mono cobra 200 dólares por persona por llevar inmigrantes en una parte del camino, desde Ciudad de Guatemala a la frontera guatemalteca con México, en un negocio que mueve cientos de millones de dólares por año y en el que cárteles de la droga mexicanos como los Zetas tienen una tajada.   Continuación...