Pesada deuda impediría a Cemex salir de compras tras fusión Holcim-Lafarge

martes 8 de abril de 2014 11:12 CDT
 

Por Gabriela López y Gabriel Stargardter

MONTERREY/MEXICO DF, 8 abr (Reuters) - La mega fusión entre la suiza Holcim y la francesa Lafarge representaría una oportunidad de oro para que la mexicana Cemex adquiera los activos que venderán esas gigantes cementeras, pero su ingente deuda constituye un freno para que vaya a la caza de grandes compras.

Cemex, una de las mayores cementeras del mundo, se hizo en el 2007 con la australiana Rinker justo en los albores de la crisis hipotecaria estadounidense, una operación que casi triplicó sus pasivos.

Tras el desplome de la demanda por la crisis del 2008, la compañía se vio obligada a refinanciar la mayor parte de su deuda, que ahora constituye su principal obstáculo para participar agresivamente en el proceso de consolidación que podría detonar la fusión de las cementeras europeas.

Holcim anunció el lunes un acuerdo para comprar a Lafarge, lo que permitiría crear la mayor cementera del mundo, y como parte del proceso vendería activos por unos 5,000 millones de euros para convencer a los reguladores europeos de que permitan la operación.

"No vemos que Cemex pueda comprar algo. Su nivel de apalancamiento es algo que la bloquea, y en el corto plazo tampoco la vemos como objetivo de compra", dijo a Reuters Roberto Bolaños, analista de Monex.

La deuda neta de la empresa despidió el 2013 en 16,306 millones de dólares, por lo que su nivel de endeudamiento es de alrededor de 6.2 veces sus ganancias antes de intereses, impuestos, amortización y depreciación (EBITDA), un promedio mayor al de la industria.

Pero además, bajo el acuerdo de refinanciamiento del 2012, está obligada a usar su flujo de efectivo para pagar deuda, lo que acota su inversión en activos fijos.

Ejecutivos de la compañía con sede en la norteña ciudad de Monterrey todavía están digiriendo la información sobre la fusión, por lo que aún no tienen comentarios sobre el tema.   Continuación...