Autodefensas se niegan a dejar las armas en caótico estado mexicano

martes 14 de enero de 2014 10:49 CST
 

MEXICO DF, 14 ene (Reuters) - Grupos civiles de autodefensa fuertemente armados que están enfrentados con un violento cártel de narcotráfico en el occidental estado mexicano de Michoacán rechazaron el martes desarmarse, tal como está exigiéndoles el Gobierno, hasta que éste garantice la seguridad en la región.

Tras días de enfrentamientos en los que pobladores que supuestamente responden al cártel de los Caballeros Templarios quemaron camiones y hasta parte de una alcaldía en distintos pueblos, el Gobierno federal intervino el lunes con militares en la región de Tierra Caliente del estado, productora de marihuana, amapola y donde se fabrican drogas sintéticas.

Esta región es centro de operaciones de los Caballeros Templarios, un cártel con tintes de secta religiosa acusado de todo tipo de delitos como secuestros, extorsiones y violaciones, además de narcotráfico y contrabando de hierro a China.

"Yo no estoy a favor del desarme ni mucho menos", dijo el líder de las autodefensas, José Manuel Mireles, en un video difundido en internet.

"Estoy a favor de que, cuando nos entreguen las siete cabezas principales del crimen organizado y se restablezca el estado de derecho en todo Michoacán, entonces vamos a ver dónde poner a la gente que, por necesidad de salvar su vida o de su familia, tuvo que armarse", señaló.

Otros líderes de las autodefensas, que aseguran son profesionales, agricultores y comerciantes de la región, dijeron que fueron atacados el lunes por el Ejército en distintos lugares de Tierra Caliente y que los enfrentamientos dejaron cuatro muertos, entre ellos una niña de 11 años.

Los Caballeros Templarios, liderados por el maestro de escuela Servando "La Tuta" Gómez, han dicho que las autodefensas están vinculadas con su rival, el cártel Jalisco Nueva Generación, que opera en el vecino estado de Jalisco y quiere avanzar sobre Michoacán.

El estado, un fuerte productor agrícola, ha enfrentado picos de violencia desde hace más de una década. Allí, el ex presidente Felipe Calderón (2006-2012) lanzó al poco tiempo de asumir su campaña frontal contra los cárteles del narcotráfico movilizando decenas de miles de militares, sin lograr frenar la violencia.

Para el actual presidente Enrique Peña Nieto, controlar el caos en Michoacán es una prueba de fuego después de un año en el poder en el que la guerra contra el narcotráfico bajó de intensidad pero aumentaron delitos como los secuestros y las extorsiones.

Más de 80,000 personas han sido asesinadas desde el inicio del gobierno de Calderón, unas 27,000 están desaparecidas y cientos de miles fueron desplazados por la violencia. (Reportes de Anahí Rama y Lizbeth Díaz) )