ENFOQUE -Barrios marginales de Honduras, prueba de fuego para guerra de próximo presidente contra crimen

miércoles 4 de diciembre de 2013 15:42 CST
 

Por Gabriel Stargardter

TEGUCIGALPA, 4 dic (Reuters) - Un cuidado cementerio que tiene cada vez más inquilinos da la bienvenida a Nueva Capital, un peligroso barrio de Honduras con vista panorámica a Tegucigalpa, capital de este violento país que sufre la mayor tasa de homicidios del mundo.

Un puñado de coloridas flores frescas en el suelo refleja el constante el paso de visitantes al camposanto atestado de tumbas en uno de los suburbios más temidos de la ciudad, donde niños inhalan pintura y los asesinatos son cosa frecuente.

Como muchas barriadas sobre las colinas de Tegucigalpa azotadas por la violencia del narcotráfico, Nueva Capital podría ser una zona de prueba para el plan de combatir la delincuencia con militares que quiere reforzar Juan Hernández, triunfador de las elecciones presidenciales de noviembre.

Las pandillas son algo común en las principales ciudades hondureñas. Formadas en la década de 1980 en Estados Unidos por inmigrantes centroamericanos, las pandillas o maras "Calle 18" y "Mara Salvatrucha" florecieron cuando sus miembros fueron deportados a su tierra natal.

Las maras han causado violencia durante años en Honduras y los crímenes ha escalado con la llegada de narcotraficantes mexicanos al país, cuyas costas en el Caribe son una escala perfecta en el camino de la cocaína de América del Sur hacia Estados Unidos.

Con la promesa de hacer "lo que sea necesario" para poner fin a la violencia, Hernández, del gobernante Partido Nacional, recibió el apoyo de los votantes cansados de los 20 asesinatos diarios en la empobrecida nación de 8,5 millones de habitantes.

Pero a los críticos les preocupa que las tácticas duras puedan llevar a un derramamiento de sangre como el que vive México, donde 80.000 personas han muerto desde que se lanzó una ofensiva militar contra de los cárteles de la droga a fines del 2006.

Otros creen que con el plan de Hernández de sacar a más militares a las calles se podrían ignorar los problemas de raíz que tiene Honduras: el abuso de drogas, instituciones débiles, la corrupción generalizada y el desempleo rampante.   Continuación...