REPORTE ESPECIAL-El porqué la clase media de Brasil está que arde

miércoles 3 de julio de 2013 11:05 CDT
 

Por Paulo Prada

SÃO GONÇALO, Brasil, 3 jul (Reuters) - André Tamandaré no debería estar tan enojado.

Durante la última década, el hombre de 33 años que no terminó la secundaria se mudó a una casa nueva, consiguió un empleo estable y junto con su novia Rosimeire de Souza ganó lo suficiente para meter a su familia de dos hijos en la clase media brasileña.

Empleado del sistema de salud pública en un enorme suburbio del este de Río de Janeiro, Tamandaré es el tipo de ciudadano que el Gobierno brasileño creía satisfecho. Sin embargo, fue uno de los más de un millón de personas que salieron en las últimas semanas a las calles en una ola de protestas que estremeció la mayor economía de América Latina.

Los brasileños reclaman contra la mala calidad de las escuelas, hospitales y transporte público. Protestan contra los crecientes precios, el crimen y la corrupción. Critican a una clase política tan autocomplaciente que ha sido incapaz de anticipar -y mucho menos responder- la creciente insatisfacción que desencadenó las protestas.

Esas preocupaciones reflejan la frustración entre los casi 200 millones de brasileños con la incumplida promesa de meter al país en el mundo desarrollado.

"Basta con caminar un poco por ahí para ver lo subdesarrollados que todavía somos", dice Tamandaré, fumando un cigarrillo en un banco de plástico junto a la pequeña mesa de la cocina de su casa. "Tome un autobús, vaya a una clínica: es todo desvencijado, lento, peligroso y exasperante".

Las manifestaciones, que comenzaron con protestas contra un aumento en el precio del transporte público, movilizaron primero a jóvenes universitarios de la clase media brasileña, una minoría tradicionalmente más cercana a la elite que a los 100 millones de personas que hasta hace poco vivían en la pobreza.

Pero las protestas cobraron fuerza cuando la "nueva" clase media brasileña decidió salir también a la calle. "Este es el descontento de la gente para quien tener suficiente arroz y frijoles en la mesa ya no es una sorpresa", dice Rodrigo Dutra, un documentalista en Duque de Caixias, otro suburbio de clase obrera en Río de Janeiro, que está estudiando las diferencias entre estas protestas y unos disturbios ocurridos en 1962 a raíz del desabastecimiento de alimentos.   Continuación...