ACTUALIZA 7-Maduro es proclamado presidente electo de Venezuela, opositores chocan con la policía

lunes 15 de abril de 2013 21:12 CDT
 

* Manifestantes opositores se cruzan con fuerzas de
seguridad
    * Maduro es proclamado presidente tras estrecha victoria
    * Opositor Capriles exige recuento de votos
    * Ambos bandos llaman a seguidores a salir a las calles

 (Actualiza con detalles)
    Por Diego Oré y Mario Naranjo
    CARACAS, 15 abr (Reuters) - Nicolás Maduro fue proclamado el
lunes presidente electo de Venezuela mientras miles de
opositores chocaban con las fuerzas de seguridad en Caracas y
denunciaban un fraude, tras una elección cerrada que llevó a su
líder a desconocer el resultado y exigir un recuento de votos. 
    Maduro, un ex chofer de autobús que ascendió a la cumbre del
chavismo a fuerza de lealtad al fallecido Hugo Chávez, logró el
50,75 por ciento de los votos frente al 48,97 por ciento de
Henrique Capriles, ganando el derecho a gobernar hasta el 2019
con un espinoso horizonte político y económico.
    Su victoria fue la más ajustada en casi medio siglo para una
elección presidencial y se definió por menos de 275.000 votos.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) la consideró irreversible y
declaró el lunes por la tarde presidente electo a Maduro.
    "Hemos triunfado, ellos pretenden vulnerar la mayoría, la
voluntad popular", sostuvo el presidente electo.
    Las tensiones crecieron en las calles de Caracas, donde se
desplegaron fuerzas antimotines y tanquetas en edificios y vías
clave. 
    Manifestantes de la oposición chocaron con la policía en
varios puntos de la ciudad donde hubo disparos de balas de goma,
gases lacrimógenos y ataques con piedras y palos, según testigos
de Reuters. Las protestas se extendieron a otras ciudades.
    "Esto es un fraude completo; hasta han quemado las actas
para que no haya recuento de votos. Protestaremos hasta que sea
necesario. No vamos a abandonar las calles", dijo Carlos
Cusumano, un estudiante de 20 años que comandaba a un nutrido
grupo de jóvenes con las caras cubiertas.
    La protesta cortó el tráfico en la mayor arteria de la
capital y un nutrido contingente de fuerzas de seguridad
pertrechadas con escudos y armas trataban de dispersarlos. Por
la noche, los manifestantes se empezaban a dispersar pero un
numeroso grupo aún permanecía en vigilia.
    "Ya Maduro ganó y el pueblo lo proclama", dijo Alicia
Rodríguez, una técnica dental de 38 años. "Aprendan a perder",
agregó.
    Pero Capriles se negó a reconocer los resultados, acusó de
ilegitimidad a Maduro y lanzó un reclamo para revisar los votos
que fue respaldado por la Unión Europea, Estados Unidos y la
Organización de Estados Americanos (OEA).
    "¿Cuál es el apuro? ¿Por qué van a correr ahora a proclamar?
¿Qué están escondiendo?", dijo el candidato. "La lucha no ha
terminado", agregó.
    Capriles convocó a los venezolanos a marchar el martes ante
las sedes regionales del CNE en todo el país para pedir que se
abran las urnas y se cuente voto por voto. Y dijo que el
miércoles él mismo encabezaría una caravana hasta la sede
nacional del CNE para documentar sus reclamos.   
 
    Según dijeron fuentes de la oposición a Reuters, sus conteos
le dan una ventaja a Capriles de más de 300.000 votos sobre el
heredero político de Hugo Chávez. 
    "Capriles pidió abrir las cajas y contar los votos y tiene
derecho ya que representa a la mitad del país", dijo José Ramón
Sierra, un electricista de 35 años.
    Los ánimos prometen caldearse cada vez más porque el lunes
por la noche Maduro también llamó a sus huestes a salir a las
calles en un "combate en paz" durante toda la semana. 
    Además, para el viernes, cuando está planeado que asuma
formalmente el cargo, convocó a todos sus seguidores a
Caracas. 
    Mientras el presidente hacía su exhorto, opositores batían
cacerolas en partes de la ciudad como pidió Capriles para hacer
sonoro el descontento.
    Maduro dijo que responsabilizará a Capriles si algún
venezolano muere o resulta herido durante las marchas de la
semana y denunció que grupos opositores asediaban varias casas
del partido de gobierno y la sede del canal estatal VTV.     
     
    PRESIÓN EXTERNA
    Desde el oficialismo aceptaron realizar una auditoría
electrónica de los votos, pero rechazaron la posibilidad de que
se abran las cajas para revisar cada papeleta. 
    La oposición asegura que los votos físicos no coinciden con
los electrónicos, pero la jefa del CNE, Tibisay Lucena, dio a
entender que el reclamo no era procedente. 
    "No estamos pidiendo más nada que esas cajas que llevan los
papelitos ahí se cuenten uno por uno, y con los cuadernos de
votación. Dígame, ¿hay algún problema con eso?", se quejó
Capriles.
    Mientras tanto, militares vigilaban las urnas con los votos
en medio de denuncias de destrucción de los comprobantes y la
pérdida de cajas.
    La Organización de Estados Americanos (OEA) ofreció a
Venezuela un equipo de especialistas electorales, exhortando a
los dos bandos al diálogo para calmar los ánimos en el país.
    La Casa Blanca, que casi no mantiene relaciones con el
Gobierno venezolano, también dijo que una auditoría de los
resultados sería un paso necesario, importante y prudente.
    La autoridad electoral de Venezuela ya ha estado en el
centro de las controversias. La oposición la ha acusado en el
pasado de hacer la vista gorda sobre el uso de recursos del
Estado a favor de candidatos chavistas y la mayoría de sus
miembros simpatizan abiertamente con el Gobierno.      
    El CNE fustigó las declaraciones del exterior durante el
acto de proclamación de Maduro.
    "Quiero aprovechar la oportunidad para rechazar
categóricamente las declaraciones del Departamento de Estado y
del secretario general de la OEA, es un acto injerencista que
busca intervenir la soberanía electoral", dijo Lucena.
    El vecino más importante de Venezuela, Brasil, felicitó a
Maduro por la victoria. La presidenta Dilma Rousseff dijo estar
dispuesta a trabajar con el nuevo Gobierno y su canciller,
Antonio Patriota, aseguró que la elección de Maduro fue una
"victoria para la democracia".
       
    MOMENTO DIFÍCIL
    La estrecha victoria de Maduro amplía los enormes retos
económicos que enfrenta en el corto plazo, con unas finanzas
públicas presionadas, una creciente inflación y un severo
desabastecimiento de productos básicos.
    El nuevo líder salió debilitado, con la posibilidad de
presiones rivales en sus propias filas, una amalgama de
socialistas radicales, políticos pragmáticos, militares
conservadores y empresarios unidos por el liderazgo de Chávez.
    Mientras Maduro basó su campaña completamente sobre la
divinificación de Chávez -cuya combativa retórica y desenfadado
estilo trató de imitar con poco éxito- los venezolanos le
pasaron factura al Gobierno por la alta criminalidad, las fallas
en los servicios públicos y la corrupción. 
    Sin el carisma ni la oratoria de su antecesor, Maduro
promete ser el garante de los enormes planes sociales de
alimentos subsidiados, salud primaria y viviendas que Chávez
financió con la ingente renta petrolera.
    Por ahora su triunfo hizo respirar tranquilos a aliados como
Cuba o Nicaragua, cuyas economías dependen de los pactos
petroleros que les otorga crudo a precios preferenciales.
    Aún queda por ver cómo enfrentará Maduro las crecientes
distorsiones económicas que generaron los controles del Estado
en materia cambiaria y de precios, que están asfixiando al
sector privado y presionando peligrosamente la economía.
    "Me decía un presidente que habló conmigo hoy: 'la parte
suave que te toca ya pasó, que era la campaña electoral, eso era
lo suave. Ahora es que vienen las dificultades'", dijo Maduro.

 (Reporte adicional de Marianna Párraga, Enrique Andrés Pretel,
Eyanir Chinea, Sebastián Rocandio y Pablo Garibian. Editado por
César Illiano/DW)