5 de septiembre de 2012 / 13:07 / en 5 años

ANALISIS-Reformas economía México, en pausa mientras Peña limpia imagen

* Congreso enfocado en reformas contra corrupción, presupuesto

* PRI también deberá ponerse de acuerdo en partes polémicas de proyectos

* Iniciativa laboral que envió Calderón, bajo lupa de priistas

Por Miguel Angel Gutiérrez

MEXICO DF, 5 sep (Reuters) - Enrique Peña Nieto prometió que incluso antes de asumir el poder en México pondría manos a la obra con varias reformas clave para potenciar la economía, pero nada ocurrirá hasta el 2013 porque la prioridad del Congreso son proyectos anticorrupción que él mismo pidió para limpiar la imagen de su partido PRI.

Las llamadas "reformas estructurales", que llevan años de demora, enfrentan además la resistencia de los partidos de izquierda -segunda fuerza en el Congreso- y también de sectores del propio PRI, especialmente sobre algunos puntos sensibles como el cobro de más impuestos.

Peña repitió una y otra vez en su campaña que quería acelerar proyectos que proponen profundos cambios en el sector energético y fiscal para garantizar un robusto crecimiento económico que supere el promedio del 2 por ciento anual que ha registrado el país en los últimos doce años.

El abogado de 46 años prometió además impulsar una reforma laboral para impulsar la creación de empleos de calidad.

Estas tres reformas, que muchos analistas creen que desatarían todo el potencial de la segunda economía de América Latina, han sido postergadas por años por resistencias legislativas o para evitar su costo político.

En algunos casos se hicieron modificaciones menores que no lograron el efecto esperado.

Pese a las altas expectativas, el mismo Peña decidió dar prioridad a otras reformas encaminadas a luchar contra la extendida corrupción, promover la transparencia y clarificar la relación de los medios con los poderes públicos.

El plan es que estos tres proyectos, que incluyen una Comisión Nacional Anticorrupción, los presente el Partido Revolucionario Institucional (PRI) entre septiembre y noviembre para ser aprobados antes de que Peña asuma el 1 de diciembre.

El primer periodo de sesiones del bicameral Congreso, que fue renovado en los comicios de julio, inició el último fin de semana.

"Para nosotros, una prioridad serán esas tres reformas", dijo Manuel Añorve, uno de los 212 nuevos diputados del PRI, que no alcanzó la mayoría necesaria para aprobar por sí solo los proyectos planeados por el próximo gobierno.

A la discusión de estas reformas se suma la del presupuesto nacional del 2013 que deben elaborar los gobiernos saliente y entrante, así como la intrincada distribución de las comisiones legislativas que puede durar semanas. Peña nombró el martes a un equipo que se encargará de la transición.

Jorge Ramírez Marín, un cercano colaborador de Peña que actualmente redacta la iniciativa referente a la relación de los medios de comunicación con el Gobierno, reconoció que las reformas económicas son temas que requieren mucho más estudio por parte de los legisladores.

Otro diputado priista, Abraham Montes, también estimó que "se atenderían el año entrante", aunque aclaró que "es un comentario a título personal, atendiendo a los tiempos".

LAVANDOSE LA CARA

Para los críticos, las llamadas reformas anticorrupción buscan lavar la cara de Peña, quien tuvo que esperar casi dos meses después de las elecciones para ser declarado oficialmente presidente electo.

Tuvo que sortear recursos legales promovidos por el ex candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador, quien insiste en no reconocer el triunfo de Peña tras denunciar que hubo compra de votos, desvío de fondos públicos y lavado de dinero.

El controversial PRI es señalado de haber encabezado presidencias autoritarias y salpicadas de corrupción desde 1929 hasta el 2000. Y Peña está también recibe denuncias de haber realizado acuerdos secretos con medios para promover su imagen.

Algunos nuevos legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de López Obrador ya hablan de realizar acciones de desobediencia civil en protesta por lo que llaman "la imposición" del mandatario.

ENERGIA E IMPUESTOS

En cuanto a la reforma fiscal propuesta, que busca elevar la débil recaudación, especialistas afirman que para que sea profunda deberá incluir el cobro del IVA a los alimentos y medicinas, una espinosa propuesta a la que antes se opusieron el propio PRI y también las fuerzas de izquierda.

"Hay que tomar una decisión sobre IVA en alimentos y medicinas (...) No es el momento y se va a necesitar que sea el presidente personalmente el que tenga que negociar esto", dijo el analista económico Raúl Feliz, del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).

Otro punto álgido es el plan de Peña de abrir el monopolio petrolero estatal Pemex a la participación del capital privado.

Aquí se repite la historia: priistas e izquierdistas se han negado a aceptar cualquier intento al respecto, poniendo en riesgo la posibilidad de que el vital sector petrolero atraiga más necesarias para aumentar la producción.

El diputado Juan Bueno, un negociador de reformas del Partido Acción Nacional (PAN), ve con desconfianza las promesas de Peña y argumentó que los estatutos del PRI prohíben a sus legisladores avalar impuestos al consumo así como que la iniciativa privada participe en la industria petrolera.

"No veo las reformas económicas cerca hasta que el PRI no resuelva primero su problema interno de los estatutos (...) Que primero cambien sus estatutos y que luego mande sus iniciativas", enfatizó Bueno.

Los votos del PAN, que pasará a la oposición tras dos periodos presidenciales consecutivos, pueden ser cruciales para el aval de las reformas y ha dicho que no será obstruccionista, pero que también buscará impulsar sus propios proyectos.

REFORMA LABORAL, BAJO LUPA

Felipe Calderón, a quien le quedan tres meses como presidente, envió el sábado al Congreso el proyecto de una postergada reforma laboral, que Peña ha dicho que impulsará pese a que antes fue rechazada por su propio partido.

El proyecto, que forma parte de las iniciativas preferentes de Calderón, busca incentivar la creación de empleos pero también incluye medidas que afectarían intereses de los poderosos sindicatos, que han sido históricos aliados del PRI.

En la pasada legislatura, diputados priistas rechazaron una reforma laboral propuesta por el PAN que entre otras cosas planteó eliminar las cuotas sindicales obligatorias que aportan de sus sueldos millones de trabajadores, auditar las cuentas gremiales e instaurar el voto directo para elegir a líderes.

El influyente jefe de los diputados del PRI, Manlio Fabio Beltrones, dijo que revisarán con lupa el proyecto de Calderón, y que si no les convence tendrá que ser rechazado.

Algunos líderes sindicales que también forman parte de la bancada de los diputados del PRI dijeron recientemente a Reuters que no aprobarían una reforma laboral que incluya eliminar las cuotas sindicales obligatorias.

"Esperamos que de la lectura de está iniciativa encontremos muchos de los elementos que nos hagan coincidir, de lo contrario, será difícil el dictaminar", dijo Beltrones.

Pese a todo, los priistas aseguran estar unidos en torno a Peña, en respuesta al recelo de algunos de que las reformas prometidas en campaña no avanzarían tan fácilmente por divisiones internas.

"Los priistas son como los mariachis, aunque estén enojados, terminan cantando todos juntos", dijo recientemente un colaborador de Peña que pidió no ser identificado. (Reporte adicional de Lizbeth Díaz, Anahí Rama y Simon Gardner; Editado por Silene Ramírez y César Illiano)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below