Matrimonio mexicano encarcelado en EEUU por tráfico municiones

jueves 9 de agosto de 2012 16:20 CDT
 

Por Jared Taylor

MCALLEN, Texas, 9 ago (Reuters) - Un matrimonio de mexicanos fue sentenciado a más de dos años de prisión en Estados Unidos tras admitir la posesión de 27,000 municiones para rifles de asalto con destino a México, hacia donde el tráfico de armas se ha elevado años recientes, dijo la fiscalía estadounidense.

Abraham García Perguero, de 38 años, fue sentenciado a 33 meses de cárcel, mientras que su esposa María Isabel Rodríguez Olivo, de 36 años, recibió una pena de 27 meses por parte de una corte federal en Laredo, Texas, dijo el fiscal Kenneth Magidson en un comunicado.

La pareja mexicana, que se encontraba ilegalmente en Estados Unidos, admitió ante las autoridades que sabían que los miles de municiones se dirigían a México, dijo Magidson.

La jueza de distrito Marina Garcia Marmolejo, al dictar la sentencia, dijo que los acusados podrían considerarse sólo un engrane dentro de un sistema más amplio que introduce armas a México.

"Sin engranes como ustedes, la gente no es asesinada", dijo, según un comunicado de la fiscalía citándola.

La pareja dijo a la policía de Laredo que esperaba recibir un pago de entre 400 y 500 dólares por recoger las municiones en una armería local y entregarlas a una persona que les esperaba frente a un club de bailarinas nudistas, dijo Magidson.

La policía incautó 27 cajas de municiones calibre .223, comúnmente usadas en rifles de asalto, además de una caja con balas para pistola y un cargador extendido para una Glock calibre .40.

El saliente presidente de México, Felipe Calderón, ha dicho que la cruenta guerra del narcotráfico en su país, que ha cobrado más de 55,000 vidas desde finales del 2006, no cederá hasta que Estados Unidos logre frenar el flujo ilegal de armas que son usadas por los cárteles.

El mes pasado, el presidente tachó las leyes de armas de Estados Unidos como "equivocadas", luego de que un hombre mató a tiros a 12 personas y lesionó a 58 más en una sala de cine en Aurora, Colorado, urgiendo a los legisladores estadounidenses reformar las leyes de control de armas. (Traducción de Armando Tovar)