3 de julio de 2012 / 0:43 / hace 5 años

RESUMEN 1-PRI retoma riendas México, pero sin carta blanca

* PRI volverá al poder después de 12 años

* Victoria es menos rotunda de lo pronosticada

* Candidato López Obrador amenaza con impugnar comicios

* PRI no lograría mayoría absoluta en el Congreso

* Peña Nieto dice busca acordar reformas antes de asumir (Actualiza con anuncio de impugnación de López Obrador)

Por Anahí Rama y Ioan Grillo

MEXICO DF, 2 jul (Reuters) - El presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, dijo el lunes que negociará con partidos rivales para acordar su plan de reformas estructurales, después de haber obtenido un triunfo más estrecho de lo esperado empañado por amenazas de impugnaciones.

Peña Nieto, surgido de la cuna política del PRI pero que busca alejar sus viejos fantasmas de corrupción y autoritarismo, llegará al poder con una economía que no gana vuelo mientras el país lucha contra la violencia narco que deja miles de muertos.

Con el 97 por ciento de las casillas contadas, Peña Nieto se imponía en las elecciones del domingo con el 38.09 por ciento de los votos y una ventaja de 6.4 puntos sobre el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, que dijo que desafiará legalmente los comicios si las autoridades ratifican los resultados. ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^ >Peña, la cara joven del viejo PRI >Duro camino para plan económico de Peña Nieto >Cuna política, sombra de presidente electo >Gobiernos PRI, pocas luces y muchas sombras ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^>

López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), aseguró que la elección estuvo plagada de irregularidades, como el uso de dinero ilícito en la campaña y la compra de votos, pero que estaba reuniendo pruebas.

"Estamos preparando las actas para proceder legalmente", sostuvo López Obrador en rueda de prensa. "La elección fue inequitativa, plagada de irregularidades", agregó.

En el 2006 López Obrador perdió frente a Calderón por estrecho margen, y tras denunciar que le habían robado la elección e impugnar los resultados, convocó a protestas multitudinarias y bloqueó durante meses avenidas de Ciudad de México, en un alboroto que golpeó su popularidad.

Pero en esta oportunidad, el candidato no llamó a sus seguidores a salir a las calles y dijo que esperará a ver los resultados finales por distrito el miércoles.

Para que una elección sea anulada, las leyes electorales establecen que debe haber irregularidades en más de un 25 por ciento de las casillas instaladas en todo el país.

AMBICIOSA AGENDA

El triunfo de Peña Nieto, un telegénico abogado de 45 años, no fue tan holgado como anticipaban los sondeos. Eso limitó su margen de maniobra en el Congreso, donde no lograría la mayoría absoluta para pasar propuestas sin tener que seducir a rivales.

La aptitud negociadora de Peña Nieto se verá en los próximos seis meses, en los que deberá trabajar con el gobierno saliente para avanzar en sus planes de reforma laboral, energética, fiscal y de seguridad social antes de asumir el 1 de diciembre.

"Todas estas iniciativas se estarán trabajando desde ahora con la participación de expertos en materia de políticas públicas", dijo el lunes Peña Nieto en rueda de prensa.

Pero Peña Nieto también pondrá a prueba la disciplina de su partido. En su agenda tiene varias medidas similares a las que le quedaron en el tintero al presidente Felipe Calderón, que no pudo derribar la pared que el propio PRI erigió en el Congreso.

Una de las propuestas más ríspidas aborda modificaciones al sistema fiscal para ampliar la base de contribuyentes, fusionar el Impuesto Sobre la Renta y el impuesto empresarial, y reducir la histórica dependencia del Estado de los ingresos petroleros.

México tiene una de las recaudaciones más bajas de América Latina como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) y una preocupante evasión impositiva por su extensa economía informal. Tampoco será tarea fácil lograr una reforma energética para dar más participación al capital privado en la petrolera Pemex sin perder la propiedad de los hidrocarburos, a fin de mejorar la eficiencia y fondear el presupuesto de exploración.

Los desacuerdos entre los partidos en el frente fiscal y energético podría restar velocidad a esas iniciativas, dijo Standard & Poor's en un comunicado, donde también alertó sobre los retos internos que tiene el próximo presidente.

"A pesar de la fuerte unidad en torno al señor Peña Nieto, el PRI es un partido heterogéneo con algunas corrientes más abiertas que otras a las reformas. Durante cuánto tiempo los miembros del partido apoyarán las propuestas del presidente electo y la profundidad de las reformas que propondrá siguen siendo poco claros", dijo la calificadora Standard & Poor's.

En el frente social, Peña Nieto quiere crear un sistema universal de seguridad social financiado con impuestos y garantizar un seguro de desempleo.

Y además propone crear una gendarmería y policías estatales únicas para frenar la violencia del narcotráfico que, desde que el gobierno de Calderón lanzó al Ejército a las calles contra los cárteles, ha dejado más de 55.000 muertos.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó a Peña para felicitarlo por su victoria y prometió colaborar con el próximo gobierno, informó la Casa Blanca.

IZQUIERDA DURA DE ROER

Probablemente la izquierda sea el mayor dolor de cabeza en el Congreso para Peña Nieto, que tendría que sentarse a negociar con huestes de López Obrador, renuentes a sus propuestas.

"El PRI no va a alcanzar más del 50 por ciento de los lugares en la cámara de Diputados", dijo Ciro Murayama, miembro del consejo asesor de un programa de resultados preliminares del instituto electoral.

En la Cámara de Diputados, la encuestadora Consulta Mitofsky dijo el PRI habría obtenido entre 221 y 249 asientos con los resultados del domingo. La alianza de izquierda habría logrado entre 116 y 148 legisladores, y el oficialismo entre 115 y 135. Para tener mayoría absoluta necesita al menos 251 bancas.

La situación es similar en el Senado. El PRI habría conseguido entre 58 y 61 escaños, el PAN entre 35 y 38 y la alianza izquierdista entre 29 y 33. Se necesitan 65 senadores para tener una mayoría absoluta.

Pero Standard & Poor's dijo el lunes que las calificaciones soberanas de México no serán afectadas por el resultado de las elecciones y el mercado cambiario recibió con optimismo el triunfo de Peña, que era la apuesta de muchos inversionistas.

"Desde nuestro punto de vista, los resultados electorales no significan un retorno del viejo PRI: el entorno político hoy es diferente. EPN (Enrique Peña Nieto) tendrá que trabajar con gobernadores independiente y negociar con un espectro de dinámicas diferentes en el Congreso", dijo Barclays.

Los inversionistas esperan que Peña mantenga la estabilidad macroeconómica, pese a que el partido está asociado con algunas de las peores crisis de la historia de México y ha sido acusado de corrupción, fraude electoral y de acallar voces opositoras.

Ahora Peña Nieto asegura que su partido, un verdadero camaleón en el que conviven corrientes de derecha e izquierda, se modernizó y aprendió de sus errores. Pero recientes escándalos de corrupción que involucran al PRI hacen dudar a muchos de que la agrupación haya perdido sus viejos vicios. (Con reporte adicional de de Miguel Angel Gutiérrez, Armando Tovar, Luis Rojas y Tomás Sarmiento.; Escrito por Pablo Garibian. Editado por Damián Wroclavsky)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below