PERFIL-Combativo candidato izquierda México iza bandera del amor

miércoles 28 de marzo de 2012 10:36 CST
 

Por Tomás Sarmiento	
    MEXICO DF, 28 mar (Reuters) - El combativo candidato de la
izquierda mexicana Andrés Manuel López Obrador dijo en el 2006,
tras perder la presidencia por un puñado de votos, que una
"mafia" de políticos y oligarcas le cerró el paso a su intento
de hacer de los pobres la prioridad de su Gobierno.	
    Ahora, en su segundo "round" para optar por la presidencia,
el también ex jefe de Gobierno de la vasta capital del país
parece haber dejado de lado su estilo de confrontación y
enarbolado el estandarte del amor al prójimo.	
    Pero, pese a su proyecto de "República Amorosa" y reuniones
con empresarios que antes rechazaba, el ex alcalde de 59 años
enfrenta una lucha cuesta arriba para volver a enamorar a
millones de simpatizantes que lo abandonaron tras sus desplantes
de hace seis años, cuando bloqueó por semanas una arteria clave
de la capital.	
    
  	
    Sondeos recientes le dan un distante tercer lugar en las
preferencias electorales, más de 20 puntos detrás del favorito,
Enrique Peña Nieto del Partido Revolucionario Institucional
(PRI), y también rezagado frente a la candidata del gobernante
Partido Acción Nacional (PAN), Josefina Vázquez Mota.	
    López Obrador es postulado por una coalición de izquierda
que abarca al conflictivo Partido de la Revolución Democrática
(PRD) -muy dividido internamente-, al Partido del Trabajo (PT) y
al Movimiento Ciudadano. Pero su estrategia está centrada más en
su persona que en propuestas de Gobierno comunes.	
    El candidato, oriundo del petrolero estado de Tabasco en el
sur de México, tiene el apoyo de izquierdistas "duros" que
admiran su rechazo al supuesto fraude electoral, así como sus
propuestas de gobernar por el bienestar de las decenas de
millones de pobres del país de 112 millones de habitantes.	
        	
    UNA HISTORIA DE CONFLICTOS	
    Después de sus denuncias de fraude en el 2006, López Obrador
se hizo juramentar como presidente "legítimo" de México y acusó
al mandatario, el conservador Felipe Calderón del PAN, de ser un
presidente "espurio".	
    Apodado "el Peje" por el pejelagarto, un pez típico de
Tabasco, López Obrador traía una historia de controversias antes
de las elecciones de ese año.	
    Ya había denunciado fraude y llamado a sus partidarios a
protestas en 1994, cuando compitió por la gobernación de
Tabasco, y durante su tiempo como jefe de Gobierno de la capital
se enfrentó permanentemente al entonces presidente Vicente Fox
sobre los principales temas del país. 	
    Un intento de Fox (también del PAN) de quitarle su fuero y
sacarlo así de la carrera presidencial fracasó y lo convirtió en
uno de los políticos más populares del país.	
    De extracción humilde, López Obrador es también conocido
como AMLO, por las iniciales de su nombre. Su figura de camisa
blanca sin corbata y cabellera gris, y su particular acento al
hablar, son ampliamente conocidos por los mexicanos.	
    Sus inicios como defensor de los derechos de los indígenas
en Tabasco y luego sus proyectos de Gobierno como los subsidios
en efectivo a ancianos pobres de la capital han establecido sus
credenciales de promotor de los derechos de los desposeídos.	
       	
    BUSCANDO RECONCILIACION	
    Su programa político aún tiene un fuerte contenido
izquierdista. En una entrevista con Reuters en enero, el
candidato dijo que quería que las empresas mineras extranjeras
pagaran más impuestos, acabar con los extendidos monopolios
empresariales del país y mejorar los salarios.	
    Sin embargo, ha cambiado algunas posturas, como la de
visitar otros países como Estados Unidos -el principal socio
comercial de México- que había desdeñado en la campaña anterior.	
    En uno de los espacios de propaganda política que podría ser
puesto al aire en los próximos días, y que fue publicado por el
diario Reforma, el candidato dice extender su mano "franca, en
señal reconciliación, de amistad, a quien pude haber afectado en
mi determinación de luchar por la democracia y la paz".	
	
 (Reporte de Tomás Sarmiento, editado por Ana Isabel Martínez y
Javier Leira)