Capo mexicano condenado por asesinato de agente DEA va a prisión domiciliaria: Gobierno

miércoles 27 de julio de 2016 17:06 CDT
 

Por Lizbeth Diaz

CIUDAD DE MÉXICO, 27 jul (Reuters) - Un veterano capo de la droga, fundador del cártel de Guadalajara y sentenciado por el asesinato de un agente de la agencia antidrogas estadounidense en 1985, podrá continuar su larga condena en prisión domiciliaria, dijo el miércoles el Gobierno de México.

Ernesto Fonseca, alias "Don Neto", fue sentenciado a 40 años de cárcel, de los cuales cumplió 30 en la prisión federal de Puente Grande, ubicada en el occidental estado de Jalisco, donde operaba el cártel en la década de 1980.

"Por mandato del juez se nos ordena, se nos instruye que pueda darse libertad para seguir su proceso en domicilio", dijo el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

La decisión fue ordenada por un juez federal tras recibir una petición de la defensa de Fonseca, que solicitó prisión domiciliaria tanto por la avanzada edad de su cliente, de 85 años, como por sus problemas de salud.

Yoanna Fonseca, hija de "Don Neto", dijo a Reuters vía telefónica que ni ella ni el abogado de su padre habían sido notificados de esta decisión, pero que su padre iría a un domicilio ubicado en el central Estado de México.

"Ya se propuso un domicilio y se calificó como idóneo", dijo la mujer, quien además aseguró que su padre "tiene varios padecimientos, uno de ellos posiblemente cáncer".

Fonseca fue uno de los fundadores del cártel de Guadalajara -que dio origen después al cártel de Sinaloa- junto con Rafael Caro Quintero y Miguel Ángel Félix Gallardo, pioneros en traficar grandes cantidades de cocaína en alianza con el fallecido capo colombiano Pablo Escobar.

Los tres, padrinos del recientemente recapturado capo Joaquín "el Chapo" Guzmán, fueron señalados como autores intelectuales del asesinato del agente encubierto de la DEA Enrique Camarena. El fin de semana, Caro negó en una entrevista con la revista Proceso haber participado en el crimen.

El 9 de agosto de 2013, Caro fue sorpresivamente liberado de prisión, lo que desató la ira del Gobierno estadounidense. Ante la reacción, el Gobierno mexicano se vio obligado a emitir una nueva orden para su detención. (Editado por Anahí Rama/Hernán García)