Para una familia, la decisión de Corte Suprema EEUU sobre inmigración es devastadora

jueves 23 de junio de 2016 20:43 CDT
 

Por Fiona Ortiz

CHICAGO, 23 jun (Reuters) - José Juan Moreno y su esposa veían televisión el jueves en una iglesia de Chicago cuando quedaron desolados por la noticia de que la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó un plan sobre inmigración, que podría haber permitido que su familia siguiera unida.

Moreno, un mexicano de 34 años que llegó a Estados Unidos en 1999, se refugió hace unos dos meses en la University Church del vecindario Hyde Park del sur de Chicago, como un último recurso mientras lucha contra una orden de deportación.

Su esposa, Berenice Alonso, de 29 años y quien llegó desde México en el 2000, quería postular a la permanencia a Estados Unidos bajo el plan que el presidente Barack Obama propuso en el 2014 para posibilitar que los padres de niños estadounidenses pudiesen quedarse en el país con ellos.

Ambos son inmigrantes indocumentados, pero sus cinco hijos, de entre 2 y 14 años, nacieron en el país y son ciudadanos estadounidenses.

Para su pesar, un fallo dividido de la Corte Suprema ratificó una decisión de un tribunal de primera instancia que invalidó en el 2015 el plan que Obama intentó poner en vigencia a través de un decreto, conocido como Acción Diferida para Padres de Ciudadanos Estadounidenses y Residentes Permanentes (DAPA).

"Estamos realmente tristes porque esperábamos un fallo favorable para la gente que calificara. Yo esperaba que mi esposa no tuviese que vivir con miedo a que la deporten", dijo Moreno mientras sus tres hijos veían televisión y sus dos hijas participaban de actividades en el sótano de la iglesia.

Unas 4 millones de personas en Estados Unidos se habrían beneficiado con el decreto de Obama si hubiese entrado en vigencia. Los críticos del plan dijeron que el presidente se excedió en sus atribuciones al autorizarlo de forma unilateral.

Moreno se aferra a la esperanza de que los funcionarios de inmigración usen sus atribuciones discrecionales para revertir la orden final de deportación, que se debe a una acusación de que condujo ebrio en el 2009 y su situación como indocumentado. Él debía dejar el país en abril, pero a pesar de que no tiene más apelaciones, decidió refugiarse en la iglesia mientras busca una solución legal.

La pareja dijo que si al menos uno de ellos puede obtener un estatus legal, eso le daría más estabilidad a sus hijos, le facilitaría a ella encontrar empleo en el país y quizás, eventualmente, extenderle el beneficio a él. La pareja vive de sus ahorros, pero no sabe cuánto durarán. (Editado en Español por Ricardo Figueroa)