ENFOQUE-Atrapados en la frontera de Nicaragua, el sueño americano peligra para migrantes cubanos

miércoles 18 de noviembre de 2015 18:40 CST
 

Por Dave Graham

PEÑAS BLANCAS, Costa Rica, 18 nov (Reuters) - En la semana que el migrante cubano Lenin Rivacoba lleva durmiendo al raso en la frontera de Costa Rica con Nicaragua, resultó cegado brevemente por gas lacrimógeno, perdió la audición en un oído y se está quedando sin dinero.

Pero Rivacoba, cuyo nombre de pila honra al revolucionario soviético Vladimir Lenin, aseguró que prefiere morir antes que regresar con su familia a Cuba, porque eso significaría abandonar el sueño de empezar una nueva vida en Estados Unidos.

"Es llegar o morir", dijo Rivacoba, un profesor de 30 años, padre de dos y cuya abuela vendió su casa por 5.000 dólares para pagarle el pasaje al norte. "No puedo regresar. Están esperando que yo empiece a mandarles dinero", agregó.

Rivacoba es parte de una oleada de cubanos que buscan llegar a Estados Unidos porque temen que el reciente deshielo entre La Habana y Washington acabe con sus privilegios migratorios.

Mientras los emigrantes de toda América Latina sufren para lograr la residencia y muchos viven ilegalmente en Estados Unidos temerosos de ser deportados, los cubanos reciben con facilidad su residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano de 1996.

Junto con otros 1.000 agotados pero determinados compatriotas, Rivacoba ha estado varado aquí desde que el Gobierno izquierdista de Nicaragua, un cercano aliado de Cuba, rechazó dejarlos cruzar la frontera la semana pasada.

Los cubanos llegaron a bloquear el tráfico de la frontera en un intento por hacer ceder a las autoridades nicaragüenses, desesperados porque dicen que han tenido que vender todas sus pertenencias para hacer un viaje que no tiene vuelta atrás.

Desde bebés a abuelos, todos han convertido el puesto fronterizo de Peñas Blancas en un refugio temporal con precarias camas, pilas de equipaje y ropa colgada para que se seque. Otros cientos se alojan en edificios de la cercana ciudad de La Cruz.   Continuación...