Es "altamente probable" actuación de terceros en muerte de chileno Pablo Neruda: documento oficial

jueves 5 de noviembre de 2015 13:20 CST
 

SANTIAGO, 5 nov (Reuters) - El Gobierno chileno considera "altamente probable" la actuación de terceros en la muerte del premio Nobel de Literatura Pablo Neruda en los primeros días de la dictadura de Augusto Pinochet en 1973, de acuerdo a un documento oficial conocido el jueves.

En una carta al juez que investiga su deceso, el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior indica que, si bien Neruda sufría de cáncer prostático, no se efectuaron procedimientos médicos y forenses de rigor para establecer claramente la causa de su fallecimiento.

"De los hechos acreditados en el expediente, resulta claramente posible y altamente probable la intervención de terceros en la muerte de don Pablo Neruda", se lee en el informe.

Neruda, entonces miembro del Comité Central del Partido Comunista y la personalidad más relevante de la intelectualidad chilena de la época, murió el 23 de septiembre de 1973, dos semanas después del golpe militar que llevó al poder a Pinochet.

La tesis de la entidad es que, según antecedentes acreditados en la investigación, una inyección de sustancias no determinadas en el abdomen del poeta habría provocado su muerte y no el cáncer que le habían detectado poco antes.

Neruda había recibido un ofrecimiento de México para trasladarse a vivir a dicho país, desde donde lideraría la oposición a Pinochet, asegura el documento.

Un avión esperaba en la loza del Aeropuerto de Santiago para el viaje previsto originalmente el 22 de septiembre de 1973, el que luego fue postergado por el poeta para el día 24.

Las casas de Neruda habían sido allanadas por fuerzas militares, mientras que otros dirigentes del Partido Comunista fueron presos y luego muertos por el régimen que derrocó al socialista Salvador Allende.

Manuel Araya, chofer del poeta, ha asegurado en reiteradas ocasiones que Neruda recibió una inyección mortífera por parte de agentes de la dictadura que se infiltraron en la clínica. Sin embargo, investigaciones anteriores no pudieron establecer el presunto envenenamiento del afamado escritor. (Reporte de Felipe Iturrieta; Editado por Silene Ramírez)