Atacan sedes electorales en México y toman gasolineras antes de los comicios

martes 2 de junio de 2015 13:08 CDT
 

MÉXICO DF, 2 jun (Reuters) - Grupos radicales que reclaman en México la aparición con vida de 43 estudiantes que habrían sido masacrados y se oponen a reformas atacaron varias sedes de la principal autoridad electoral entre el lunes y el martes, cumpliendo así su amenaza de comenzar a boicotear las elecciones intermedias del domingo.

Integrantes de diversas organizaciones, sobre todo de maestros disidentes, ingresaron a la fuerza a las instalaciones del Instituto Nacional Electoral (INE) en cuatro estados del sur del país, donde quemaron boletas electorales y oficinas.

El domingo, México renovará gobernadores en nueve estados, 500 diputados federales y más de 1,200 cargos estatales y municipales. De acuerdo a las autoridades electorales, ésta es una de las mayores votaciones de la historia y también la más compleja por las amenazas de boicot y la violencia del crimen organizado que ha dejado al menos 15 candidatos asesinados.

En la localidad de Tlapa, ubicada en el estado sureño de Guerrero donde desaparecieron los estudiantes, unos 20 hombres encapuchados sacaron cerca de 90,000 boletas de un distrito electoral y las prendieron fuego cerca de la medianoche.

Algo similar ocurrió el lunes por la tarde en la ciudad de Oaxaca, capital del estado del mismo nombre, y otros tres municipios del estado, donde los maestros se oponen a una reforma impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto que impuso evaluaciones a los docentes con el fin de elevar la decaída calidad de la educación.

Las protestas se expandieron el martes al vecino estado de Chiapas, donde 13 estaciones de gasolina de la capital Tuxtla fueron tomadas por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pese a que el Gobierno suspendió las evaluaciones docentes la semana pasada.

En Puebla y Veracruz (sur y este de México) sujetos detonaron artefactos explosivos frente a las oficinas de INE.

La posible masacre de los 43 estudiantes a manos de un grupo de la delincuencia organizada en complicidad con policías de la sureña ciudad de Iguala en septiembre del año pasado sacudió al país y dejó al desnudo el grado de corrupción de las autoridades. (Reporte de Lizbeth Díaz. Editado por Anahí Rama y Lucila Sigal.)