Extravagante experimento de director de "Birdman" podría recompensarlo con un Oscar

jueves 5 de febrero de 2015 11:49 CST
 

Por Mary Milliken

LOS ANGELES, 5 feb (Reuters) - Desde la primera escena que muestra al actor Michael Keaton levitando en ropa interior, queda claro que "Birdman" no se desarrollará de una manera convencional.

Favorita para ganar un Oscar como mejor película, la sátira de Alejandro González Iñárritu sobre el mundo del espectáculo lleva al público a una madriguera de conejo, y no sólo porque sucede en el laberinto de un teatro de Broadway.

Al embarcarse en "Birdman", el director mexicano sentía que la narración cinematográfica estaba un "poco estancada" y él quería hacer algo novedoso porque el público lo merecía.

La industria cinematográfica, dice Iñárritu, tiende a hacer películas que son cómodas o fáciles de entender para el público, "sin invitarlos a explorar maneras diferentes para creer en el cine o las historias y las infinitas posibilidades que ofrece el cine".

La exploración en "Birdman" incluye la parte técnica, ya que fue filmada en lo que parece ser una toma continua por el director de fotografía mexicano ganador del Oscar Emmanuel Lubezki.

La cámara hace su recorrido a través de vestidores y pasillos, alrededor del escenario cuando los actores ensayan, sobre la cornisa del edificio y en las calles de Broadway.

La película también es emotiva. Riggan Thomson, un actor que intenta recuperar la fama previa con su propia obra de Broadway interpretado por Keaton, lidia con la voz de su personaje más famoso, el superhéroe "Birdman", que le reprocha su elección actual.

El director de "Amores Perros" y "Babel" no redondea su primera comedia, sino que deja la suerte de Riggan abierta a la interpretación.   Continuación...