DATOS-Las peores masacres en medio de lucha antinarco en México

viernes 5 de diciembre de 2014 09:15 CST
 

Por Anahí Rama y Lizbeth Díaz

MEXICO DF, 5 dic (Reuters) - La desaparición y posible masacre de 43 estudiantes en el sureño en el sur de México dejó al desnudo las grietas en la estrategia de seguridad del Gobierno y el terror en el que viven pueblos enteros en el país, atrapados entre el crimen organizado y autoridades cómplices.

El caso de los estudiantes de magisterio detonó que cientos de familiares de desaparecidos en años previos rompieran el silencio y salieran en las últimas semanas a las montañas de Iguala, en el estado de Guerrero donde ocurrió la tragedia, a tratar de hallar restos que permitan su identificación.

A continuación, una recopilación de los más sangrientos episodios de este tipo ocurridos en los últimos años. Los restos de la mayoría de las víctimas están aún sin identificar.

* En septiembre del 2014, 43 estudiantes de una escuela rural de magisterio que participaban de una protesta fueron detenidos por policías municipales de Iguala y entregados a sicarios de un grupo del crimen organizado conocido como Guerreros Unidos, quienes los habrían asesinado y calcinado sus cuerpos, según varios detenidos.

El Gobierno recuperó algunos restos y los envió a un laboratorio especializado en Austria para tratar de identificarlos, mientras sus padres continúan buscándolos.

* En noviembre del 2013, en el municipio La Barca, en el occidental estado Jalisco, fueron hallados más de 60 cadáveres que podrían ser víctimas de enfrentamientos entre los cárteles rivales, los Caballeros Templarios y el cártel Jalisco Nueva Generación. Cerca de 20 policías locales están detenidos por su presunta participación en la masacre. * En mayo del 2012, los troncos de 49 personas fueron dejados apilados en una carretera en el norteño estado Nuevo León. La matanza fue atribuida al cártel de Los Zetas, un grupo de desertores de fuerzas especiales del Ejército que fue el brazo armado del antiguo cártel del Golfo y que creció hasta convertirse en una de las peores amenazas a la seguridad del país.

* Un año antes, 193 cadáveres fueron hallados en dos ranchos de San Fernando, en el norteño estado Tamaulipas, cerca de la frontera con Estados Unidos. La mayoría de las víctimas eran inmigrantes centroamericanos o de otros estados de México que iban a Estados Unidos en autobuses de donde fueron bajados a la fuerza y asesinados, presuntamente por miembros de los Zetas.

* Entre abril y octubre del 2011, más de 330 restos humanos fueron hallados en fosas clandestinas en el estado Durango, controlado por el cártel de Sinaloa que es visto como una de las organizaciones del narcotráfico más poderosas del mundo. Solamente 33 de esos restos han sido identificados y muchos fueron enterrados nuevamente en una fosa común. Entre los cuerpos estaba el alcalde de un pequeño municipio, el de un ex diputado y dos de sus familiares.   Continuación...