Nombran gobernador interino en estado mexicano sumido en crisis por desaparición de estudiantes

domingo 26 de octubre de 2014 12:04 CST
 

CHILPANCINGO, México, 26 oct (Reuters) - El Congreso del estado mexicano de Guerrero nombró el domingo a un gobernador interino después de que el mandatario estatal renunciara días atrás presionado por la desaparición de decenas de estudiantes a manos de policías locales y sicarios.

Los legisladores del estado del sur de México designaron a Rogelio Ortega, un hombre sin vínculos con partidos políticos que se desempeñaba como secretario general de la Universidad Autónoma de Guerrero, para completar el mandato del renunciante Angel Aguirre hasta el 2015.

La desaparición de los 43 estudiantes fue ordenada por el alcalde de la ciudad de Iguala y su esposa, acusados de ser operadores de la organización delictiva Guerreros Unidos. El caso dejó al desnudo las fallas en la estrategia de seguridad del Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

A un mes de la desaparición, las autoridades aún no han dado a conocer los resultados finales de los exámenes forenses que se están practicando a 38 cadáveres hallados en 11 fosas en las afueras de la ciudad.

Desde su antiguo cargo, el ahora gobernador interino mantenía estrecho diálogo con la escuela de magisterio de Ayotzinapa, a la que pertenecían los estudiantes y que se caracteriza por inspirarse en líderes rebeldes de izquierda.

"Es una persona que dará oportunidad de tener interlocución con sectores más amplios de la población del estado, es una persona conocida entre las organizaciones defensoras de los derechos humanos", dijo a Reuters el dirigente Jesús Ortega, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) que gobierna Guerrero.

De acuerdo con las investigaciones de la fiscalía federal, los estudiantes habían tomado autobuses en Chilpancingo -la capital del estado- y se dirigían a Iguala. Entonces, el alcalde ordenó a la policía municipal detenerlos y entregarlos a sicarios de la organización Guerreros Unidos, temiendo que irrumpieran en un acto público que encabezaba su esposa.

El caso se convirtió rápidamente en un escándalo que golpeó el discurso del Gobierno federal, que aseguraba que la violencia heredada de la administración de Felipe Calderón (2006-2012) estaba bajando.

Cerca de 30,000 personas han muerto desde que Peña Nieto llegó al poder hace casi dos años y se suman a más de 70,000 asesinados durante el periodo de Calderón, quien había lanzado a poco de asumir operativos con militares para intentar acabar con los cárteles del narcotráfico. (Reporte de Jorge Dan López, escrito por Anahí Rama)