A FONDO-Cadáveres sin nombre avivan impunidad del crimen organizado en México

viernes 29 de agosto de 2014 16:00 CDT
 

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Por Lizbeth Díaz

MAZATLAN, México, 29 ago (Reuters) - Una sencilla lápida adornada con flores de plástico asegura que Carlos Montaño está enterrado en un cementerio de Mazatlán, en el estado mexicano de Sinaloa.

Por eso el delgado ayudante de carpintero de 42 años está atrapado en un limbo legal, librando una batalla para que las autoridades mexicanas reconozcan que el cadáver acribillado que su familia sepultó en junio del año pasado no era el suyo y le devuelvan su identidad.

"Pues legalmente yo estoy muerto", dijo Montaño a Reuters con ironía en una calle de la ciudad fronteriza de Tijuana donde, según dice su acta de defunción, fue asesinado. "Ya me habían enterrado hasta con la banda".

Su "muerte" pinta el caos administrativo en torno a las víctimas del crimen organizado en México, donde miles de cadáveres y restos humanos no identificados llenan morgues y fosas en un problema que ha desbordado a las autoridades.

Para los familiares de los desaparecidos es una pesadilla sin fin.

Elvira García lleva casi una década intentando recuperar los restos de su marido secuestrado, asesinado y enterrado en una fosa común en Tijuana. Desesperada, llegó incluso a pagar 50,000 pesos (3,800 dólares) de su bolsillo para excavar una fosa. Pero fue en vano.

"Hemos tenido que pasar por toda clase de cosas, hasta humillaciones", dijo la mujer, que trabaja de contadora en una maquila de Tijuana. "En todo este tiempo terminas devastada como familia. Lo único que queremos es saber dónde está, por qué hubo tantos errores".   Continuación...