A FONDO-Brasileños están decepcionados por pobres inversiones para el Mundial

domingo 18 de mayo de 2014 09:57 CDT
 

Por Paulo Prada

NATAL, Brasil, 18 mayo (Reuters) - Cuando Brasil diseñó su plan para organizar el Mundial, esta ciudad de playa sobre el Atlántico era exactamente el tipo de lugar que quería mostrar.

El boom económico sumado a generosos programas de bienestar social estaban transformando el somnoliento lugar en una ciudad en rápida expansión, la cara de un nuevo Brasil que, finalmente, estaba dando un salto hacia el mundo desarrollado.

Qué importa que Natal, en el nordeste históricamente pobre, estuviera rezagada en relación a centros neurálgicos como Río de Janeiro o Sao Paulo. O que su estadio fuera utilizado por clubes regionales de poca monta.

Natal construirá una nueva arena de vanguardia, dijeron las autoridades, y también toda las infraestructura que haga falta. Prometieron una red de ferrocarriles ligeros, un nuevo hospital, remozar el paseo marítimo y construir accesos para personas en sillas de rueda en toda la ciudad.

Cinco años después y apenas cuatro semanas antes del inicio del Mundial, poco más que el estadio y un remoto aeropuerto han sido terminados.

Casi la mitad de los más de 1.300 millones de dólares en obras prometidas nunca salieron del papel. Y las que comenzaron languidecieron, incluyendo una importante carretera que convirtió las inmediaciones del estadio en una explanada de varillas de metal, polvo y concreto.

"Es una oportunidad perdida", dice Fernando Mineiro, un legislador local del izquierdista Partido de los Trabajadores, que lleva 12 años en el poder en Brasil. "Natal no entregó lo que prometió a sus ciudadanos".

Las ciudades se pelean por organizar el Mundial, los Juegos Olímpicos y otros grandes eventos porque, en teoría, el turismo, la exposición mediática y otros ingresos justifican las enormes inversiones en infraestructura, como ocurrió con Barcelona con las Olimpiadas de 1992.   Continuación...