Nuevas reglas enfrentan al Estado cubano con pequeños emprendedores privados

jueves 3 de octubre de 2013 13:15 CDT
 

Por Rosa Tania Valdés

LA HABANA, 3 oct (Reuters) - Una reciente prohibición de vender ropa y otros productos importados informalmente está enfrentando por primera vez al Gobierno cubano con los emprendedores privados surgidos tras las reformas de Raúl Castro para modernizar la economía socialista.

En un aparente intento por frenar la importación sin pago de aranceles y mantener el control estatal sobre la venta de bienes extranjeros, Cuba prohibió la semana pasada por decreto la venta de ropa, calzado y otros artículos traídos por personas que viajan a países como Estados Unidos, México, Panamá o Ecuador.

La medida afecta a unos 20.000 pequeños empresarios. Y aunque se trata de menos de un 5 por ciento del casi medio millón de emprendedores surgidos con la apertura económica, decenas de personas consultadas por Reuters dijeron sentirse irritadas y con dudas sobre el futuro de algunas reformas.

"Para mí es un caos, porque realmente lo he perdido todo", dijo William Alberto, que vende ropa traída de Estados Unidos, México y Ecuador.

"¿Qué hago con todos los maletines (de mercadería) que tengo? ¿Dónde los vendo? ¿Cómo recupero mi dinero?", añadió.

Varios emprendedores dijeron que revenden productos importados porque carecen de insumos para confeccionar ropa. Bárbara Pérez, que tiene su punto de venta a pocos metros de Alberto, cuenta que decidió vender sus máquinas de coser e invirtió el dinero en comprar ropa importada.

En Cuba el único importador es el Estado. Como no existen mercados mayoristas, los emprendedores tienen que comprar en las tiendas minoristas con elevados impuestos y revender con escaso margen o abastecerse de productos traídos informalmente del extranjero.

Tras la flexibilización de las restricciones de viajes en Cuba y Estados Unidos, un creciente número de cubanos se dedicaron a ingresar todo tipo de productos a la isla, desde ropas hasta medicinas y televisores de plasma. Las autoridades no les cobran impuestos de importación, sino una tasa de acuerdo al peso del equipaje.   Continuación...