25 de julio de 2013 / 22:59 / hace 4 años

RPT-Confesionarios al aire libre suavizan hedonismo de Río durante visita del Papa

(Repite para eliminar palabra duplicada en el tercer párrafo)

* Curas políglotas escuchan confesiones durante la vista del Papa

* Ni la lluvia ni el frío desaniman a los pecadores

Por Paulo Prada

RIO DE JANEIRO, 25 jul (Reuters) - Ah, Río de Janeiro. El sol, la arena ... la absolución.

¿Absolución?

A menudo los turistas y viajeros se despiden de este paraíso del hedonismo con cierta sensación de culpa. Esta semana, sin embargo, miles de jóvenes visitantes se postraron de rodillas para pedir la absolución.

Da lo mismo si aún caen en las tentaciones de los famosos clubes nocturnos, bares y playas de esta ciudad costera, o si ceden al encanto de otros jóvenes peregrinos llegados a Río de Janeiro para la visita del Papa Francisco.

Como parte de la Jornada Mundial de la Juventud, un festival católico que reúne esta semana a más de 1 millón de personas en Río de Janeiro, la Iglesia está facilitando las cosas para los pecadores, permitiéndoles buscar perdón en 100 confesionarios al aire libre.

Los confesionarios, con la forma de la montaña donde está situado el Cristo Redentor, uno de los iconos de Río de Janeiro, son operados por curas políglotas de todas partes del mundo.

El Papa Francisco escuchará el viernes algunas confesiones en la Quinta da Boa Vista, un parque próximo del centro de la ciudad donde fueron instalados los confesionarios en medio de puestos de salchichas y palomitas de maíz.

Para los no iniciados, las confesiones son un rito crucial del catolicismo.

Al confesar sus pecados a un cura, los católicos no sólo discuten y reflexionan sobre sus errores, sino que reciben una penitencia que les permite redimirse y los hace dignos de la misa y otros rituales.

“Es una forma de acercarse más a Dios y nosotros, los sacerdotes, tenemos que facilitar el proceso”, explica Juan Gabriel Guerra, un cura mexicano que vive en Estados Unidos y escucha confesiones en español e inglés.

CONFLICTO INHERENTE

La practica, por supuesto, refleja el conflicto inherente a la mayoría de las religiones: la gente puede querer ser buena, pero les cuesta caminar en línea recta.

El mismo Francisco, como muchos otros líderes católicos, se incluye a menudo entre los pecadores. Un cristiano, dijo el Papa durante una misa celebrada en junio en el Vaticano, debe “hacer esta confesión a sí mismo y a la Iglesia”, para “comprender la belleza de la salvación”.

Pese a las fuertes lluvias y temperaturas muy por debajo del promedio de la temporada, cientos de jóvenes católicos esperaron esta semana en fila en busca de salvación. En el parque de Río de Janeiro, carteles a lo largo del campo embarrado donde está los confesionarios separan a los peregrinos según el idioma en que eligen confesarse: desde portugués al polaco, el alemán y francés.

“Esto es mucho mejor que la confesión en la iglesia”, dijo Elise Johnson, una estudiante de diseño de 20 años llegada de Seattle, que se confesó por última vez hace ocho meses. Ella decidió confesarse debido a la energía de los jóvenes reunidos en Río de Janeiro y el ambiente al aire libre, explicó.

Para los curas, que trabajan en turnos de dos horas sentados al otro lado del confesionario, es una oportunidad de aprovechar el entusiasmo del encuentro, especialmente porque hoy en día muchos católicos no encuentran tiempo libre para confesarse. A eso hay que sumar un déficit de sacerdotes a nivel global.

“Debería ser algo natural, algo que uno quiere hacer”, dijo Ademir Alves, un cura brasileño del estado central de Goias. “Cada confesión te ayuda a encontrar tu camino de regreso a Dios”.

Noelia Meza, una argentina de 28 años, dijo que decidió volver al catolicismo recientemente tras romper con su novio de muchos años y problemas en su empleo de tiempo parcial.

“Simplemente siento la necesidad de compartir lo que he hecho”, dijo.

Meza emergió del confesionario tras oscurecer el miércoles, cuando la mayoría de los curas y otros penitentes ya se habían marchado a un concierto de rock católico. Su alejamiento de la Iglesia, dijo, significa que rara vez ha desnudado su alma desde su primera confesión hace dos décadas.

“Yo todavía tengo mucho que decir”, explicó, aludiendo a una larga lista mental de pecados que prefirió no detallar.

Algunos de los jóvenes católicos llegados a La Quinta da Boa Vista dijeron que los confesionarios son oportunos, considerando las actividades extra curriculares de algunos peregrinos van a desarrollar en Río de Janeiro.

“Hay también fiestas”, dijo Estevão Ostrowsky, un estudiante de diseño de modas llegado del sureño estado brasileño de Santa Catarina. “Estos son realmente convenientes”. (Reporte de Paulo Prada; Editado por Esteban Israel)

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below