ENFOQUE-Tras captura de rival, narco mexicano "Chapo" Guzmán buscaría control de frontera EEUU

lunes 29 de julio de 2013 12:46 CDT
 

* Cártel Sinaloa de Guzmán podría ir por paso fronterizo de
Nuevo Laredo
    * Años atrás, ofensiva de Guzmán por Ciudad Juárez provocó
baño de sangre
    * Sinaloa se consolidaría como mayor cártel tras
debilitamiento de Zetas

    Por Anahí Rama
    MEXICO DF, 29 jul (Reuters) - Poco después de escapar de
prisión en el 2001, el narcotraficante mexicano Joaquín "el
Chapo" Guzmán intentó apoderarse de Nuevo Laredo, uno de los
puntos fronterizos más codiciados para el tráfico de drogas
hacia Estados Unidos y que estaba en poder de un cártel rival.
    Pero los sicarios del capo máximo de narcotráfico mexicano
fueron inesperadamente aplastados por los Zetas, un grupo de ex
militares que se convirtió durante la década siguiente en una
las organizaciones más poderosas y sanguinarias del país.
    Ahora Guzmán y su cártel de Sinaloa tendría una nueva
oportunidad de conquistar Nuevo Laredo y consolidar el control
del tráfico de drogas a Estados Unidos tras el arresto este mes
del líder de los Zetas, Miguel Angel "el Z-40" Treviño.
    "Ellos van a enfocar las baterías sobre todo para ver si
pueden tener presencia fuerte y en una de esas hasta el dominio
de Nuevo Laredo, que es una plaza muy, muy codiciada", dijo
Eduardo Guerrero, un analista de seguridad de la firma Lantia
Consultores en Ciudad de México.
    Una ofensiva por Nuevo Laredo podría resultar en un baño de
sangre, como ocurrió a fines de la década pasada cuando Guzmán
le arrebató Ciudad Juárez al cártel local. Y eso acentuaría la
percepción de riesgo en México, donde la brutalidad del narco ha
desafiado al turismo y las inversiones en la última década.
    Guzmán, prófugo desde hace más de una década, es considerado
por Washington como el mayor traficante de marihuana, cocaína,
heroína y metanfetaminas a Estados Unidos.
    Junto con sus socios Ismael "el Mayo" Zambada y Juan José
"el Azul" Esparragoza controla puntos neurálgicos del
narcotráfico como Tijuana sobre el Pacífico y Ciudad Juárez en
el centro de la frontera de 3,200 kilómetros con Estados Unidos.
    Si se apodera además de Nuevo Laredo, su control del tráfico
de drogas por tierra a Estados Unidos será casi absoluto.
   
    
    FUTURO INCIERTO PARA LOS ZETAS
    La captura de Treviño mientras se desplazaba en su camioneta
con dos millones de dólares en efectivo es el primer gran éxito
del Gobierno del presidente Enrique Peña, que al asumir en
diciembre del 2012 heredó de su antecesor Felipe Calderón una
ola de violencia pocas veces vista en la historia de México.
    Pero analistas de seguridad advierten que aún está por verse
cómo reaccionarán los Zetas a la detención de su jefe, que llevó
la violencia del narcotráfico hasta extremos inimaginables con
la decapitación el año pasado de 49 personas cerca de la ciudad
industrial de Monterrey o asesinatos masivos de inmigrantes en
el nordeste de México.
    Las disputas entre cárteles rivales por el control del
tráfico de drogas a Estados Unidos, el mayor mercado del mundo,
dejó más de 70,000 personas muertas durante los seis años de
Gobierno de Calderón (2006-2012). Y más de 6,000 murieron
durante los primeros meses de la administración de Peña.
    Algunos expertos creen que los Zetas podrían bajar
momentáneamente su perfil tras la captura de Treviño.
    "Hay que esperar un repliegue por parte de esta
organización", dijo Gerardo Rodríguez, un especialista en
seguridad y terrorismo del Colectivo de Análisis de la Seguridad
con Democracia. "Porque si levantan tantito la cabeza van a ser
objetivo del Gobierno, que busca quién va a ser el sucesor".
    Otro escenario, dice el ex jefe de los servicios de
inteligencia durante el Gobierno de Calderón, Guillermo Valdés,
es que la captura de Treviño desate una lucha interna por el
poder dentro de los Zetas en los estados que controlan, desde
Tamaulipas donde está Nuevo Laredo hasta Quintana Roo donde se
ubica el centro turístico de Cancún.
    Y por atractivo que parezca, Guzmán debería pensarlo dos
veces antes de lanzar una ofensiva por el control de Nuevo
Laredo.
    "La tentación va a ser grande", dijo Valdés. "El problema es
que pudiera no convenirle ir por Nuevo Laredo porque si se
eliminan los Zetas y quedan como el único enemigo del Gobierno,
el Gobierno va a ir por ellos".
 
    ENEMIGO PUBLICO NUMERO UNO
    Pero consolidar su control de la frontera con Estados Unidos
podría bien valer el riesgo para Guzmán, que según observadores
y expertos va camino a convertir a Sinaloa en la mayor
organización criminal del hemisferio, con conexiones en todo el
mundo.
    Guzmán, que de niño trabajaba en la recolección de amapola
en su natal Sinaloa y hoy es considerado por la revista Forbes
como el narcotraficante más rico del mundo con una fortuna de 
1.000 millones de dólares, fue declarado en febrero enemigo
público número de uno de Chicago, algo que la ciudad
estadounidense había hecho sólo con el capo mafioso Al Capone a
comienzos del siglo pasado.
    "Comparado con Guzmán, Al Capone se ve como un novato", dijo
en esa ocasión J.R. Davis, presidente de la Comisión del Crimen
de Chicago, una organización no gubernamental de la ciudad.
    Guzmán se fugó en enero del 2001 del penal de máxima
seguridad de Puente Grande, en el occidental estado de Jalisco,
disfrazado de policía. Según el libro "Los Malditos", de
reciente aparición, el jefe del cártel de Sinaloa tenía
sobornado a gran parte del personal de la prisión, donde incluso
organizaba fiestas con grupos musicales.
    Desde entonces los intentos por recapturarlo han sido
inútiles y a su alrededor ha habido escasos arrestos debido,
según algunos analistas, a la gran red de protección policíaca y
de altos funcionarios que ha logrado tejer.
    Guzmán se ha concentrado en el negocio del narcotráfico y
expande su poder mediante la compra de protección a todos los
niveles. Los Zetas, en cambio, se han caracterizado por sembrar
el terror con extorsiones y violencia extrema. Además de las
drogas, se han metido en otros negocios como el tráfico de
personas, la piratería y el secuestro de inmigrantes.
    Si Guzmán va a por Nuevo Laredo y logra emerger como el
dueño de la frontera, su hegemonía territorial podría hacer
bajar los niveles de violencia en México. El cártel de Sinaloa
es percibido como menos violento con la población civil que sus
rivales del Golfo y los Zetas.
    "La idea general es que si un grupo criminal prevalece sobre
territorios que generaban conflicto armado vas a tener menor
violencia", dijo Edgardo Buscaglia, un profesor de derecho del
Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
    "Pero eso es una obscenidad", añadió. "Viola el principio de
legalidad, de responsabilidad política del funcionario público.
Y viola la Constitución".

 (Reporte adicional de Lizbeth Díaz; editado por Ana Isabel
Martínez y Esteban Israel)