Senadores republicanos piden mayor control fronterizo en reforma inmigratoria EEUU

miércoles 5 de junio de 2013 15:11 CDT
 

Por Caren Bohan y Thomas Ferraro

WASHINGTON, 5 jun (Reuters) - Dos importantes senadores republicanos revelaron el miércoles una serie de propuestas que demandan una seguridad más fuerte en la frontera entre México y Estados Unidos, antes de que los inmigrantes indocumentados puedan acceder a un estatus legal bajo el proyecto de ley de inmigración que considera el Senado.

Las dos enmiendas presentadas de forma separada por John Cornyn, el segundo republicano en rango en el Senado, y Rand Paul, un potencial precandidato presidencial para el 2016, posiblemente serán criticadas por los demócratas, que han dicho que esas disposiciones erosionarían el camino hacia la obtención de la ciudadanía, punto central del proyecto de ley apoyado por la Casa Blanca.

Ambos senadores buscan establecer estrictos parámetros de seguridad fronteriza que deberían cumplirse antes de entregar el estatus legal y abrir el camino a la ciudadanía para cerca de 11 millones de inmigrantes indocumentados.

"Mi idea lleva la seguridad fronteriza un paso más allá que cualquier otra persona en el Congreso", dijo Paul, senador por Kentucky, en un comunicado. Su propuesta requerirá que el Congreso redacte un plan de seguridad fronteriza y realice cada año votaciones sobre el cumplimiento de sus metas.

En tanto, la propuesta de Cornyn, senador por Texas, exige que el Gobierno tenga la capacidad de supervisar toda la frontera sur de Estados Unidos y detenga al menos al 90 por ciento de las personas que intenten cruzarla de manera ilegal.

Se espera que el Senado empiece a trabajar la próxima semana en la reforma más profunda al sistema de inmigración de Estados Unidos en cerca de tres décadas. El proyecto de ley autorizaría miles de millones en nuevos gastos para mejorar la seguridad de la frontera y crearía nuevos programas de visa para trabajadores de alta y de baja cualificación.

Tanto senadores republicanos como demócratas podrían ofrecer una serie de enmiendas para aumentar la seguridad fronteriza, considerada por los críticos como un punto débil en la reforma inmigratoria.

Los escépticos de la reforma inmigratoria han advertido del riesgo de que se repita la historia de 1986, cuando el presidente Ronald Reagan firmó una extensa legislación que ofrecía la amnistía a 3 millones de inmigrantes indocumentados, pero no logró el nivel de seguridad en la frontera que habían anticipado los partidarios de la medida.

Estos críticos reclaman que la amnistía de 1986 terminó siendo un incentivo para el ingreso de más inmigrantes ilegales al país. (Traducido por Nadia López. Editado por Rodrigo Charme)