Ecuatorianos votan para presidente, Correa apunta a la reelección

domingo 17 de febrero de 2013 05:54 CST
 

(Las leyes ecuatorianas prohíben la difusión de encuestas
políticas en las semanas previas a las elecciones)
    * Más de 11 millones de ecuatorianos están registrados para
votar
    * La Presidencia y 137 escaños de Asamblea Nacional están en
disputa
    * Correa busca recuperar mayoría de aliados en parlamento

    Por Alexandra Valencia y Tomas Sarmiento
    QUITO, 17 feb (Reuters) - El presidente de Ecuador, Rafael
Correa, buscaba el domingo un nuevo mandato, en una elección a
la que llega como favorito para extender su "revolución
ciudadana" de sesgo socialista en el país petrolero
sudamericano.
    Miles de votantes se formaban pacientemente frente a los
centros electorales de las principales ciudades de Ecuador para
ejercer su sufragio, que es obligatorio para todas las personas
entre los 18 y los 65 años de edad.
    Programas sociales dirigidos a dar más acceso a la salud,
mejorar la infraestructura vial y construir más escuelas le han
dado al economista de 49 años con estudios en el extranjero una
fuerte base de apoyo entre los pobres, pero a la vez ha sido
duramente criticado como autoritarista por ampliar el poder del
Estado en sectores estratégicos como el petrolero.
    Las últimas encuestas mostraron que Correa encabezaba las
intenciones de voto con más de 35 puntos de ventaja sobre su más
cercano rival. 
    La elección es vista como un referendo sobre la popularidad
del único mandatario en haber terminado un período presidencial
en Ecuador en los últimos 20 años, en un país repetidamente
golpeado por crisis económicas y políticas.
    El presidente quiere además ganar la mayoría en la Asamblea
Nacional de 137 escaños, que perdió luego de que antiguos
aliados se pasaron a la oposición. Eso le permitiría aprobar con
facilidad nuevas reformas para consolidar su agenda socialista.
    Al cierre de su campaña, Correa llamó a votar por sus
candidatos y recordó que su proyecto político "no es una
persona, no es un nombre, se llama revolución ciudadana".
Asimismo volvió a lanzar dardos a la oposición al calificarla de
"golpista".
    Y aunque las encuestas apuntan a que podría arrasar con más
de 60 por ciento de los votos luego de reformas energéticas y
muy publicitados trabajos de infraestructura, partidarios que lo
acompañaron al cierre de su campaña el jueves en la montañosa
capital, Quito, no dejaron de recordar lo que falta por hacer.
    "La obra de cemento ya se hizo, ahora falta la obra
tecnológica", dijo Andrés Zambrano, de 25 años, quien viajó por
horas con un grupo de amigos desde la costeña provincia de
Guayas hasta la capital para celebrar el cierre de la campaña.
    Mientras que Jorge Uribe, un pequeño agricultor de Machachi,
a pocos kilómetros al sur de la capital, comentó que Correa "es
el único presidente que se ha preocupado por los sitios más
desposeídos".
    Pero añadió que espera "que en los próximos cuatro años la
revolución agraria se haga realidad, en estos seis años la ha
hecho, máximo, en 50 por ciento".
    
    
    
    OPOSITORES EN UN LEJANO SEGUNDO LUGAR
    El principal contendor de Correa ha sido el conservador
Guillermo Lasso, un ex banquero que agrupa al voto de rechazo de
algunos sectores descontentos con el presidente.
    Pero los sondeos le dan una intención de voto de alrededor
del 15 por ciento.
    En su cierre de campaña en la portuaria ciudad de Guayaquil,
Lasso reiteró sus promesas de reducir miles de millones de
dólares en impuestos.
    A la vez dijo que Correa tendrá que explicar "que el actual
modelo de desarrollo depende de los altos precios de un petróleo
hipotecado a la China para recibir préstamos que se gastan hoy
hipotecando además el futuro de los niños y jóvenes".
    Algunos proyectos de infraestructura en el país, como
plantas hidroeléctricas, han sido llevados a cabo con
financiamiento de países como Rusia y China.
    Una victoria de Correa ayudaría a afianzar el liderazgo de
jefes de Estado socialistas en la región, como Dilma Rousseff en
Brasil, Evo Morales en Bolivia y José Mujica en Uruguay, ante la
ausencia del venezolano Hugo Chávez, el habitual abanderado de
la izquierda latinoamericana quien está hospitalizado en Cuba
desde hace más de dos meses luchando contra el cáncer.
    "Hace falta que se siga consolidando la revolución en
América Latina y particularmente en el Ecuador", dijo el
canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, el viernes a la
televisora regional Telesur.

 (Reporte adicional de Brian Ellsworth, José Llangarí y Eduardo
Gil en Quito, Yuri García en Guayaquil; Editado por Silene
Ramírez)