Guerras de divisas llega a Moscú con disputa del G-20 sobre el yen

viernes 15 de febrero de 2013 00:48 CST
 

Por Gernot Heller y Lesley Wroughton

MOSCU, 15 feb (Reuters) - Puede que no sea combate cuerpo a cuerpo, pero la "guerra de divisas" llegó a Moscú el viernes, con funcionarios de Finanzas del Grupo de las 20 mayores economías desarrolladas y emergentes del mundo (G-20) discutiendo sobre las políticas expansivas de Japón que han hecho caer el valor del yen.

El foro del G-20, que elaboró un respaldo financiero enorme para detener un colapso del mercado en el 2009, está de vuelta en el centro de atención después de una semana en la que el más exclusivo Grupo de las Siete naciones industrializadas (G-7) intentó, y fracasó espectacularmente, hablar sobre monedas con una sola voz.

El G-7 ha sido durante mucho tiempo el centro neurálgico de la diplomacia financiera. Pero la tensión entre Washington y Tokio ha aumentado sobre la campaña del primer ministro Shinzo Abe para poner fin a dos décadas de deflación.

El G-7 emitió una declaración conjunta el martes reafirmando su "compromiso de larga data con los tipos de cambio determinados por el mercado". Sin embargo, la muestra de unidad se vio socavada rápidamente por instrucciones extraoficiales que criticaban a Japón.

El anfitrión Rusia dijo que el G-20 -que incluye a los principales mercados emergentes y representa el 90 por ciento de la economía mundial- respaldará la idea central del texto del G-7 cuando emita su comunicado el sábado.

El viceministro de Finanzas de Rusia, Sergei Storchak, dijo que la discusión de la redacción está resultando "difícil", pero indicó que el texto final no hará una crítica específica a Japón.

"No hay una devaluación competitiva, no hay guerras de divisas", dijo Storchak a los reporteros. "Lo que está ocurriendo es la reacción del mercado a la toma de decisiones exclusivamente interna", agregó.

Cuando el G20 se reunió en noviembre pasado, su declaración contenía un llamamiento a "abstenerse de toda devaluación competitiva de monedas", que fue omitido por el G-7 esta semana, lo que Tokio asumió era una señal de aprobación a su política.   Continuación...