1 de febrero de 2013 / 22:49 / hace 5 años

ANALISIS-Venta activos permitiría a AB InBev mantener valioso mercado de México

* Venta de activos cerveceros para exportación a EEUU podría ser la clave

* Analistas estiman pérdida de valor será mayor si ABI abandona acuerdo

Por Philip Blenkinsop

BRUSELAS, 1 feb (Reuters) - Anheuser-Busch InBev podría salvar su plan de tomar el control total de Grupo Modelo si mantiene los ojos puestos en el lucrativo mercado en México y deja que otros manejen la marca Corona que se destina a Estados Unidos.

AB InBev adquirió la mitad de la cervecera mexicana con su absorción en 2008 de Anheuser-Busch. Si asume el control total de Modelo se asegura una mayor participación dentro de un mercado en crecimiento mientras que los desarrollados se contraen, una marca global con Corona y la posibilidad de rebajar costos.

Pero luego de la ofensiva del Departamento de Justicia estadounidense contra el acuerdo -valorado en 20.100 millones de dólares- la mayor cervecera del mundo tiene tres opciones: una larga batalla legal, seguir con la mitad de Modelo, o hacer concesiones para mantener vivo el acuerdo.

Pese a amenazas de que la venta de los activos provocaría un colapso en las negociaciones, en opinión de analistas la tercera opción parece ser la mejor.

Expertos estiman que la dilución de la ganancia por acción sería de entre un 2 a un 5 por ciento con un acuerdo de renegociación, mientras que la pérdida sería de un 10 por ciento si la adquisición colapsa.

Y el Departamento de Justicia estadounidense tiene un buen caso, según abogados.

Corona llega a Estados Unidos por medio de Crown Imports, empresa que Modelo y Constellation Brands poseen a partes iguales.

Estados Unidos afirma que Crown Imports se ha resistido a menudo a alzas en los precios del sector.

Bajo el acuerdo de AB InBev, Constellation compraría a Crown, pero AB InBev seguiría siendo su proveedor y tendría la posibilidad de recomprar la totalidad de Crown cada 10 años.

Si AB InBev no quiere arriesgarse con una decisión judicial, tendría que aceptar que el Departamento de Justicia sólo autorice la compra con la renuncia de la cervecera a esa opción y a su contacto mexicano con el mercado estadounidense, donde el fabricante de Budweiser ya ocupa el primer lugar.

La presentación de AB InBev sobre el acuerdo por Modelo deja claro que el premio mayor es México, el cuarto mayor mercado mundial en términos de ganancia generada.

Grupo Modelo tiene una participación de un 59 por ciento en México, un mercado que crece a la respetable tasa de un 2,4 por ciento anual. Corona, su marca principal, vende el doble del volumen que la que la sigue y se exporta a más de 180 países.

Aun sin contar con Estados Unidos, su principal mercado de exportación, AB InBev podría conservar a Corona como una marca global en expansión.

Modelo tiene ocho plantas en México que producen más de 70 millones de hectolitros al año. La venta de una o dos de esas fábricas podría ser la clave para darle tranquilidad a Estados Unidos.

La planta de Piedras Negras, ubicada en la frontera con Estados Unidos, parece ser la candidata más obvia. Si se la amplía, por si sola podría satisfacer la demanda de los estadounidenses por Corona y por otras marcas de Modelo.

Pero Credit Suisse afirma que Piedras Negras es clave para liberar el potencial de sinergias del negocio. La correduría dijo que la venta de otras dos plantas -ubicadas más hacia el interior de México- tendría un impacto escaso en los ahorros de costos por 600 millones de dólares al año que AB InBev busca.

Trevor Stirling, analista de bebidas de Bernstein Securities, dijo que a AB InBev le podría costar más de 1.000 millones de dólares con la pérdida de las sinergias de la producción y por la venta forzada de activos cerveceros.

“Pero consideren que en los dos días luego del acuerdo de Modelo, el precio de las acciones de AB InBev se disparó un 10 por ciento. Entonces, el mercado consideró que el acuerdo sumaba cerca de 15.000 millones de dólares en valor”, dijo.

“Se trata más de México que de sinergias de producción para Estados Unidos”, agregó.

Constellation sería el comprador obvio para los activos, que están valorados en más de 3.000 millones de dólares. Eso podría ser una exageración, pero es posible que su necesidad de tener ese acuerdo sea aun mayor que la de AB InBev.

Heineken, presente en México por medio de la marca FEMSA Cerveza, y Modelo por si mismo podrían ser otros objetivos de compra.

A futuro, Corona podría asemejarse a Fosters, una cerveza australiana que Heineken y SABMiller venden en regiones distintas.

Otra opción sería deshacerse de algunas de sus marcas en Estados Unidos -como la gama Michelob o Rolling Rock- para que su cuota en ese mercado sea inferior a un 50 por ciento.

Si AB InBev efectivamente renuncia al acuerdo, podría elegir recompensar a los accionistas con dividendos más altos o prepararse para una mayor cacería: una mega fusión con SABMiller, cuya alianza con Molson Coors posee un 30 por ciento del mercado estadounidense.

Esa última opción la dejaría lista para un nuevo enfrentamiento con los reguladores antimonopolio de Estados Unidos. (Reporte de Philip Blenkinsop. Editado en español por Silene Ramírez)

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