México exhumará restos padres capo Zeta para confirmar identidad

miércoles 17 de octubre de 2012 12:32 CDT
 

MEXICO DF, 17 oct (Reuters) - Los restos de los progenitores del líder máximo del cártel mexicano de los Zetas Heriberto Lazcano, abatido el 8 de octubre por marinos, serán exhumados para confirmar su identidad, sobre la que quedaron dudas debido a que el cadáver fue robado, dijeron el miércoles autoridades de México.

Horas después de la muerte del capo, uno de los hombres más buscados por México y Estados Unidos, su cadáver fue robado por un comando armado de una funeraria en un pequeño pueblo del norteño estado de Coahuila, a donde había sido trasladado para que se le hicieran los exámenes forenses.

La Secretaría de Marina informó que comprobó que se trataba de Lazcano por fotografías y las huellas digitales, pero el hecho de que desapareciera el cadáver sembró dudas sobre uno de los golpes más fuertes del Gobierno de Felipe Calderón en su campaña contra los cárteles del narcotráfico, lanzada en el 2006.

"Ya fueron localizados los lugares donde fueron inhumados los padres (en Hidalgo, en el sureste de México), estamos en los trámites precisamente para la obtención de los permisos correspondientes para en su caso la exhumación, para poder obtener el perfil genético de ellos", dijo a periodistas el fiscal para delincuencia organizada, Cuitláhuac Salinas.

No obstante, aclaró que la tarea no será fácil, dado que los padres de Lazcano, un desertor del Ejército que llegó a liderar una de las organizaciones delictivas más sangrientas en la historia de México, murieron hace tiempo.

Las autoridades recurrirán a esta exhumación debido a que no pudieron conseguir perfiles genéticos de las hermanas de Lazcano para los exámenes de ADN.

Militares y fuerzas de seguridad mantienen operativos en varias regiones para encontrar el cadáver y vigilan una pequeña iglesia que mandó a construir el propio Lazcano para ser enterrado ahí.

Los Zetas, dedicados no sólo al narcotráfico sino también a extorsiones, secuestros y tráfico de personas, están acusados de los peores crímenes cometidos en medio de la campaña de Calderón, como dos masacres contra inmigrantes en 2010 y 2011 en el estado de Tamaulipas donde murieron casi 300 personas.

El año pasado, sicarios Zetas incendiaron un casino en la norteña ciudad de Monterrey a plena luz del día matando a 52 personas porque su propietario se negó a pagar extorsión. (Reporte de Lizbeth Díaz. Editado por Anahí Rama y Silene Ramírez)