9 de octubre de 2012 / 1:06 / en 5 años

ACTUALIZA 4-Triunfo de Chávez promete acelerar socialismo en Venezuela

* Chávez promete blindar su revolución tras ganar por con 55 pct

* Presidente sostiene “amena” conversación telefónica con Capriles

* Oposición busca rearmarse para desafiantes comicios regionales

* Mercado espera presión a la baja en bonos de deuda venezolana (Agrega reacción comando oposición, detalles)

Por Enrique Andres Pretel y Marianna Párraga

CARACAS, 8 oct (Reuters) - El presidente Hugo Chávez inició el lunes un nuevo ciclo en Venezuela con la promesa de afianzar su “revolución” y corregir los errores cometidos durante 14 años de grandes cambios políticos, sociales y económicos, en un país cada vez más dependiente de los volátiles precios petroleros.

Chávez ganó su tercera reelección con más de 10 puntos de ventaja sobre el joven gobernador Henrique Capriles, cuya titánica campaña sucumbió ante la conexión del mandatario con los que menos tienen y la aplastante maquinaria de propaganda y subsidios que agregó más presión a las finanzas públicas.

El militar retirado de 58 años dijo el lunes que llamó por teléfono a Capriles, a quien lanzó duros insultos durante la campaña en la que lo acusó de ser el candidato del “imperio” y de la “burguesía apátrida”.

“Créanmelo: he sostenido una amena conversación con Henrique Capriles! invito a la Unidad Nacional, respetando nuestras diferencias”, publicó en su cuenta de Twitter, luego de que su felicitación al rival generó expectativas de que se abra un diálogo entre los bandos, hasta ahora inexistente.

Capriles dijo después por la misma vía: “Recibí llamada de presidente Chávez. En nombre de 6,5 millones de venezolanos hice un llamado a la unidad del país y el respeto a todos”

Superada la prueba en las urnas, todas las miradas están puestas en la salud del mandatario tras haberse declarado curado de cáncer y en las medidas para “blindar” su polémico proyecto en los próximos seis años, con los que sellará dos décadas en el poder del país con mayores reservas mundiales de crudo.

“¡Venezuela más nunca volverá al neoliberalismo! ¡Venezuela seguirá transitando hacia el socialismo democrático y bolivariano del Siglo XXI!”, bramó en la madrugada un eufórico Chávez desde el Balcón del Pueblo del Palacio de Miraflores, avivado por miles de entusiasmados seguidores.

Con una Asamblea Nacional dominada indiscutiblemente por su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Chávez tendrá al menos dos años de vía libre para ejecutar reformas legislativas que garanticen la profundización de su proyecto antes de que un nuevo Congreso tome asiento en el 2015.

La siguiente prueba llegará en los comicios regionales de diciembre, donde Chávez busca consolidar su poder recuperando gobernaciones estratégicas en manos de la oposición, como Miranda y Zulia, donde su candidatura fue mayoría el domingo.

Para la oposición, el desafío es enorme, ya que Capriles sólo ganó en dos de los 23 estados del país, pese a que son Gobierno en siete entidades desde 2008 y a una intensa campaña “casa por casa” con la que recorrió de punta a punta el país.

“El camino es la unidad para asimilar los resultados y trabajar juntos por las metas que vienen”, dijo el secretario general de la coalición opositora, Ramón Aveledo, quien aseguró que mantendrán la alianza que tanto les costó construir.

Sin embargo, el resultado es demoledor para la oposición después de haber hallado en Capriles al anhelado líder capaz de desafiar a Chávez y su proyecto, que aseguran está llevando a la nación a la ruina económica y al dogmatismo ideológico.

Chávez ha nacionalizado cientos de empresas y ha llevado casi al límite el control estatal sobre la economía, lo que para sus críticos diezmó la productividad del país y lo hizo más dependiente de las costosas importaciones, que oscilan conforme se mueven los volátiles precios del barril de crudo.

El vicepresidente, Elías Jaua, dijo a Reuters la madrugada del lunes que las expropiaciones siguen en la agenda, especialmente en sectores estratégicos como energía, alimentación e insumos para la construcción.

RIESGOS A LA VISTA

A pesar de que Chávez se mostró inusualmente conciliador con sus adversarios, no moverá un ápice sus planes económicos. Y eso podría significar más estatizaciones, controles al sector privado y una sostenida expansión del gasto público para planes de alimentación, salud y vivienda.

El mandatario había adelantado que su prioridad sería echar un “poderoso cerrojo” para encaminar a Venezuela por la senda del socialismo sin retorno, lo que muchos creen que se traduciría en medidas radicales, comenzando por cambios de alcance en su gabinete.

Para el mercado, las implicaciones del triunfo oficialista son claras y poco tranquilizadoras.

“El mercado estaba esperando un resultado cerrado. Como los escrutinios se alejan de esto, esperamos una presión a la baja del precio de los bonos de deuda venezolanos y si el Presidente decide profundizar su socialismo del Siglo XXI, esperaríamos una rápida erosión de la capacidad de crédito en el mediano plazo”, dijo el lunes la firma Nomura en un reporte desde Nueva York.

La agencia de calificación Fitch consideró que es poco probable un cambio de política del Gobierno venezolano, lo que augura un aumento del endeudamiento.

“Sigue existiendo una considerable incertidumbre sobre la capacidad del Gobierno para contener el déficit fiscal y mantener al mismo tiempo el crecimiento económico y la lucha contra la inflación”, dijo en un informe publicado el lunes.

ALIVIO PARA LOS SOCIOS

Con el respaldo que le dan las mayores reservas de petróleo del mundo, el gobernante busca opacar la influencia de Washington en la región con su prédica contra Estados Unidos, que comparte con sus aliados en Irán, Siria y Bielorrusia.

Sus socios latinoamericanos celebraron como propio un triunfo que garantiza la continuidad de los acuerdos que hacen fluir el vital crudo venezolano en condiciones preferenciales, sobre todo en el caso de Cuba, y que fueron denunciados permanentemente en la campaña opositora.

“¡Qué alivio, ganó Chávez!, seguiremos sin cortes eléctricos y con algunos suministros que benefician grandemente a nuestro país”, dijo José Menéndez cuando esperaba un bus en la mañana para dirigirse a su trabajo en La Habana.

Los gobiernos de Brasil, Estados Unidos, Nicaragua, El Salvador, México y España, entre otros, también felicitaron a Chávez por su triunfo.

“Este triunfo consolida un movimiento político, ideológico, programático antiimperialista, anticapitalista”, dijo, por su parte el presidente boliviano Evo Morales, a periodistas.

Washington, con quien el mandatario mantiene unas tensas relaciones, pidió más espacios para la oposición.

“Creemos que la visión de más de 6 millones de personas que votaron por la oposición debería ser tomada en cuenta de aquí en adelante”, dijo, sin embargo, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense William Ostick.

SALUD DE CHAVEZ EN LA MIRA PÚBLICA

El triunfo es un enorme éxito para el líder socialista, quien llegó a la campaña tras tratarse un cáncer que lo tuvo al borde de la muerte y lo obligó a disminuir su frenético ritmo de trabajo, pero también supone un fuerte retroceso respecto a su abrumador triunfo por 25 puntos en las presidenciales del 2006.

Las apariciones inusualmente breves de Chávez, famoso por hablar hasta nueve horas seguidas, agregaron incertidumbre a la incógnita sobre su enfermedad, cuyos detalles son secreto de Estado y que volverá a ser un hervidero de especulaciones.

Algunos analistas creen que Chávez podría preparar algún cambio en la Constitución -que ya enmendó en el 2009 para permitir la reelección ilimitada- a fin de evitar convocar a nuevos comicios si la enfermedad le obliga a separarse del cargo antes la mitad del mandato.

Según la Constitución, la ausencia absoluta del Presidente antes de tomar posesión en enero obligaría a una nueva elección dentro de los 30 días consecutivos siguientes. Si la falta ocurre durante los primeros cuatro años de gestión, lo sucedería el vicepresidente, pero también se celebrarían elecciones.

“¡Dios mío!, síguenos dando vida y salud para seguir construyendo esta patria buena, esta patria nueva, esta patria bolivariana, esta patria socialista”, pidió Chávez desde Miraflores enfundado en su clásica camisa roja que prácticamente había dejado guardada durante la campaña. (Con reporte adicional de Nelson Acosta desde La Habana, Carlos Quiroga desde La Paz y César Illiano, Eyanir Chinea, Diego Oré y Ana Isabel Martínez en Caracas. Editado por Silene Ramírez)

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