ACTUALIZA 8-Chavismo celebra en Venezuela antes de resultado elección

domingo 7 de octubre de 2012 21:31 CDT
 

* --Las leyes venezolanas prohíben la difusión de resultados
electorales antes del anuncio oficial--
    * Chávez busca seis años más desafiado por joven candidato
opositor
    * Asistencia récord en los comicios
    * Ambos candidatos llaman a la calma, comando Chávez
eufórico

 (Actualiza con detalles)
    Por Mario Naranjo y Diego Ore
    CARACAS, 7 oct (Reuters) - Seguidores de Hugo Chávez tomaron
las calles el domingo en la noche festejando con fuegos
artificiales y cánticos en anticipación a la tercera reelección
del líder venezolano frente al joven aspirante opositor Henrique
Capriles, antes de que se divulguen los datos oficiales. 
    Ministros y altos funcionarios del Gobierno de Chávez
publicaron mensajes de triunfo en la red social Twitter. Varias
fuentes en el comando opositor reconocieron la derrota de
Capriles, mientras un funcionario de alto rango confirmó que la
victoria habría sido por poco más de un millón de votos.
    El ministro de Interior y Justicia, Tareck el Aissami, dijo
en su cuenta que lograron una "victoria perfecta", mientras que
el viceministro de Exteriores, Temir Porras, aseguró que tenían
"8,5 millones de razones para estar contentos".
    No había resultado oficial del ente electoral, que había
insistido en que es ilegal declarar la victoria antes de su
anuncio oficial.
    Tanto Chávez como Capriles se comprometieron a acatar el
dictamen de las urnas y de confirmarse una amplia ventaja se
desactivaría el riesgo de tensión en las calles.
    Cualquiera sea el resultado, el escenario a corto plazo está
plagado de incertidumbres, tanto por la incógnita sobre la salud
de Chávez -que se declaró curado de cáncer hace tan sólo cinco
meses- como por el desafío que supondría para Capriles gobernar
con instituciones controladas por aliados del presidente.
    Los venezolanos participaron entusiasmados y muchos
eligieron hacer fila toda la noche pertrechados con sillas
plegables, sombrillas, comida y termos de humeante café negro
para aguantar la larga espera.       
    Ambas partes desplegaron testigos en los 13.810 centros de
votación para verificar la transparencia del proceso y han
llamado a sus seguidores a "defender" el voto en unos comicios
sin observadores internacionales pero con una misión electoral
del grupo regional Unasur y cientos de periodistas acreditados. 
   
 
 
    FUTURO INCIERTO
    Chávez exhibió al final de la campaña una inusual dosis de
autocrítica, reconociendo fallas de gobierno y comprometiéndose
a ser "mejor presidente" y a dialogar con la oposición si gana.
    Pero su difusa promesa de pasar un "poderosos cerrojo" para
asegurar un viaje "sin retorno" hacia el estado socialista ha
levantado las sospechas de sus adversarios, que temen un posible
paquete de medidas o reformas radicales.    
    El líder bolivariano ha nacionalizado desde multimillonarios
proyectos petroleros hasta pequeños comercios, lo que según la
oposición destruyó al sector privado nacional y aumentó la
dependencia de las importaciones de casi todo tipo de bienes.
    Con su tono pausado y breves discursos, Capriles se ha dado
baños de multitudes en casi 300 pueblos y ciudades, desde las
remotas villas amazónicas a los peligrosos barrios capitalinos,
asegurando que su plan de más respeto a la empresa privada y
atraer mejores inversiones harán progresar al país.
    El político de 40 años insiste en que seguirá los pasos de
Brasil, que combina libre mercado con fuertes programas
sociales, pero no ha sido concreto sobre cómo desenredaría la
compleja maraña de controles económicos de cambio y de precios o
cuál será el destino de los cientos de empresas expropiadas.
    Su eventual triunfo abriría un compás de incertidumbre, ya
que no asumiría hasta enero de 2013, mientras Chávez seguiría
teniendo mayoría legislativa y el control de instituciones
clave, como la petrolera estatal PDVSA, el sistema de justicia y
los cuerpos de seguridad, dirigidas por cercanos aliados.
    Los comicios también son seguidos de cerca en Latinoamérica,
donde Chávez mantiene acuerdos petroleros en condiciones
preferenciales con cercanos aliados como Cuba, Bolivia y
Nicaragua, así como por países con multimillonarios intereses en
Venezuela como China y Rusia.
    Ante un nuevo triunfo, el mandatario también ahondará su
relación con líderes vigilados de cerca por la comunidad
internacional, como el iraní Mahmoud Ahmadinejad, el sirio
Bashar al-Assad y el bielorruso Alexander Lukashenko,
galvanizados por su radical prédica antiestadounidense.
    Sin embargo, muchos temen que su peor enemigo podría ser la
reaparición de un cáncer que lo forzó a pasar por el quirófanos
tres veces en menos de un año y que lo tuvo según sus propias
palabras al borde de la muerte, sin haber designado un sucesor.
    
    UN PAIS, DOS VISIONES
    Tras una frenética gira "casa por casa" con la que cruzó
varias veces el país, Capriles es la mayor esperanza de la
oposición en 14 años para derrotar a Chávez quien tuvo un
arranque suave y fue subiendo el ritmo de campaña para terminar
con una fabulosa demostración de fuerza en las calles.
    El militar retirado de 58 años ha amasado una resistente
popularidad gracias a su innegable carisma y masivos planes
sociales para los más pobres financiados con la renta petrolera.
    "Voté por Chávez porque garantiza la revolución, el apoyo a
los pobres. Si él pierde se acaba todo: nos van a quitar las
misiones y la esperanza", dijo Elida Pérez, un ama de casa de 50
años, tras sufragar en la parroquia Santa Mónica en Caracas.
    Pero la inversión de miles de millones de petrodólares en
las "misiones", desde casas gratuitas a tratamientos de salud en
Cuba, se topó esta vez con un duro rival que promete corregir
las fallas de un Gobierno ineficiente y corrupto que no da
soluciones a problemas graves como el crimen y el desempleo.
    "Si gana Chávez me voy de Venezuela. No quiero imaginar que
va a pasar aquí con este Gobierno seis años más. Van a terminar
de arrasar con todo, estatizar todo. Ya está bueno, tuvo su
oportunidad y el cheque se le acabó", dijo Germán Gómez, un
oficinista de 35 años, tras votar en una zona de clase media.

 (Escrito por Enrique Andrés Pretel y César Illiano.; Reporte
adicional de Ana Isabel Martínez, Marianna Párraga, Eyanir
Chinea y Girish Gupta; Editado por Juana Casas y Silene Ramírez)