Chávez pone en juego su cruzada socialista en elección Venezuela

domingo 7 de octubre de 2012 05:40 CDT
 

* --Las leyes venezolanas prohíben la difusión de encuestas
dentro del país una semana antes de los comicios--
    * Encuestas no arrojaron escenario definitivo
    * Seguidores de Chávez iniciaron movilización al alba
    * Opositor Capriles prometió resolver problemas cotidianos
de la población
    * Casi 19 millones de personas habilitadas para votar

    Por Cesar Illiano
    CARACAS, 7 oct (Reuters) - Los venezolanos votaban el
domingo en una jornada clave para el futuro de la potencia
petrolera, que define si se profundiza el polémico proyecto
socialista del presidente Hugo Chávez o si gira hacia una opción
de centro liderada por el joven opositor Henrique Capriles.
    Los candidatos cerraron una frenética campaña en la que
Capriles recorrió "casa por casa" todos los estados del país,
mientras que Chávez -que se declaró en julio curado de cáncer-
eligió una carrera menos intensa, pero con una fabulosa
demostración de fuerza en la recta final de la carrera.
    Por primera vez en muchos años, las encuestas no arrojan un
panorama claro. La mayoría de los principales sondeos dieron
ventaja a Chávez, pero dos reconocidos estudios dibujan un
escenario de empate técnico con oportunidad para el candidato
opositor.
    Tal como el "Comandante" ordenó, miles de sus seguidores
iniciaron el domingo "la batalla electoral" por la madrugada al
son del toque de diana en todo el país para llamar al voto a
favor de la revolución y contra la "burguesía apátrida".
    Medios locales mostraban que ya se había formado filas de
personas en muchos centros electorales del país caribeño.
    Tras casi 14 años al mando del país con las mayores reservas
petroleras del planeta, durante los que logró amasar una sólida
popularidad gracias una política asistencialista y un innegable
carisma, el militar retirado de 58 años está enfrentando el
mayor desafío electoral de su carrera política.
 
    Pero la inversión de cientos de miles de millones de dólares
de renta petrolera en programas sociales, que van desde la
entrega de casas gratuitas a costosos tratamientos de salud en
Cuba, se topó esta vez con un rival que promete corregir las
"fallas" de la revolución y atacar problemas graves como la
inseguridad y el desempleo.
    La alta polarización entre los venezolanos quedó una vez más
expuesta el sábado por la noche, cuando una protesta en muchas
zonas de Caracas con un "cacerolazo" contra Chávez tuvo una
ruidosa respuesta de los partidarios del presidente, que
hicieron volar artefactos pirotécnicos.
    
    GUERRA DE IDEAS
    Capriles, a quien Chávez y sus ministros llaman el
"majunche" (mediocre), subió el tono de su discurso en los
últimos días de su maratónica campaña y metió el dedo en las
yagas del chavismo, enunciando en cada uno de los estados del
país las obras que su contrincante prometió pero no completó.
    Con su tono pausado y breves discursos, el gobernador de 40
años se ha dado baños de multitudes en casi 300 pueblos y
ciudades, desde las remotas villas amazónicas a los peligrosos
barrios capitalinos, asegurando que más respeto a la empresa
privada y atraer mejores inversiones harán progresar al país.   
    La reacción de Chávez, en tanto, trajo una inusual dosis de
autocrítica en la que aceptó errores y prometió que de ganar la
reelección será "un mejor presidente", dispuesto a dialogar con
la oposición y que no planea abolir la propiedad privada, como
temen muchos en la oposición tras centenares de expropiaciones.
    También aseguró que de retener el puesto pondrá un "cerrojo"
para asegurar en Venezuela un viaje "sin retorno" hacia un
estado socialista, lo que fue interpretado como un posible
paquete de medidas o reformas radicales para profundizar su
modelo económico fuertemente estatista.
    Chávez ha nacionalizado desde multimillonarios proyectos
petroleros, cementeras, siderúrgicas, bancos y empresas de
alimentos hasta carnicerías, sembradíos y pequeños comercios, lo
que según sus adversarios destruyó al sector privado nacional y
aumentó la dependencia de las importaciones de casi todo tipo de
bienes.
    Además, su Gobierno ha firmado acuerdos con países afines
políticamente para proveerlos de crudo en condiciones ventajosas
y selló alianzas con Cuba, Irán o Rusia para galvanizar su
prédica antiestadounidense. 
    Pese a que ha prometido que de volver a ganar convertirá a 
Venezuela en una "potencia mundial", muchos temen que su peor
enemigo sea la reaparición de un cáncer que lo forzó a pasar por
el quirófanos tres veces en menos de un año y que puso en vilo
al país sobre una eventual sucesión del líder.
    En el día final de campaña Chávez ha dicho que se siente muy
bien de salud y que los últimos exámenes han sido alentadores.
    Un éxito de Capriles, en tanto, también presenta un alto
grado de incertidumbre porque Chávez seguiría teniendo mayoría
en el Parlamento y controla instituciones clave del Estado, como
la petrolera estatal PDVSA, el sistema de justicia y los cuerpos
de seguridad.

 (Escrito por César Illiano; Editado por Ana Isabel Martínez y
Enrique Andrés Pretel)