ACTUALIZA 1-PREVIA-Venezuela decide: senda socialista o camino al centro

jueves 4 de octubre de 2012 11:58 CDT
 

* --Las leyes venezolanas prohíben la difusión de encuestas
dentro del país una semana antes de los comicios--
    * Para ver una versión en PDF: link.reuters.com/qac23t
    * Chávez propone llevar su revolución a punto de no retorno
    * Capriles promete ser más amistoso con inversores
    * Encuestas difieren en el panorama electoral

 (Actualiza con ambiente en acto de cierre de campaña de Chávez)
    Por Enrique Andres Pretel
    CARACAS, 4 oct (Reuters) - El presidente venezolano, Hugo
Chávez, afrontará el domingo su mayor desafío electoral en 14
años, cuando su polémica revolución socialista alimentada con
petrodólares y un carisma incontestable se midan en las urnas a
Henrique Capriles y sus promesas de más seguridad, mejor empleo
y menos ideología. 
    Ambos candidatos han dibujado la elección como la "batalla
definitiva" por el destino del polarizado país petrolero, que el
7 de octubre decidirá entre la vía socialista de no retorno que
encarna el mandatario o el giro radical hacia una economía más
amigable con el sector privado que propone el joven aspirante.
    Por primera vez las encuestas, tema altamente controversial
en la nación sudamericana, no arrojan un panorama claro. La
mayoría de los principales sondeos dan ventaja a Chávez, pero
dos reconocidos estudios dibujan un escenario de empate técnico
con oportunidad para el candidato opositor.
    Las calles de Caracas comenzaban a alborotarse el jueves
antes del comienzo del acto de cierre de campaña del presidente,
que reuniría a cientos de miles en el centro de la ciudad.
    Los simpatizantes del "comandante-Presidente", como lo
llaman sus seguidores, llegaban a la avenida Bolívar con
banderas y camisetas rojas, el color que viste la "revolución
socialista" de Chávez.
    "Venimos en apoyo a nuestro presidente. El domingo hay que
salir a votar", dijo Hungría Díaz mientras esperaba que comience
el acto. "Estamos para darle apoyo al proceso y para que todas
las misiones continúen, para que todos los beneficios lleguen a
todos los venezolanos como debe ser", agregó.
 
    Chávez llega a los comicios presidenciales tras escenificar
una meteórica recuperación de un cáncer que lo obligó a pasar
tres veces por el quirófano en apenas un año y a asumir el ritmo
de campaña menos intenso de toda su carrera política.
    "Lo que en Venezuela ocurra de aquí a 100 años dependerá de
las elecciones. Nos estamos jugando la vida de la patria", clamó
en unos de sus actos de campaña el locuaz militar retirado, de
58 años, cuyas raíces humildes siguen galvanizando apoyos en los
sectores de menos recursos.
    Su rival, tras ser elegido candidato único de la oposición
en unas primarias en febrero, se lanzó a una frenética gira
"casa por casa" a lo largo y ancho del país con la que ha
entusiasmando a sus bases, durante años huérfanas de líder.
    "No es una elección simplemente entre dos personas, se trata
de una elección entre el futuro o el pasado", aseguró el
gobernador del estratégico estado Miranda, de 40 años, quien ha
sido atacado por el oficialismo por provenir de una acaudalada
familia de empresarios.
    Chávez y Capriles han logrado arrastrar a miles de
seguidores en sus giras por Venezuela, midiendo fuerzas en las
calles en los últimos días de campaña con la esperanza de
convencer al remanente de indecisos que aún tiene peso para
definir el resultado final de los comicios.
    
    BLINDAR O CAMBIAR EL MODELO
    Un triunfo del "Comandante" le abriría las puertas para
blindar y profundizar su proyecto socialista en un tercer
mandato de seis años, en el que incrementará el control sobre el
sector privado y continuará con las nacionalizaciones que han
convertido al Estado en el principal agente de la economía.
    Sin embargo, la incertidumbre y principal riesgo para el
chavismo seguiría siendo la espinosa sucesión del líder
bolivariano, porque el cáncer podría reaparecer en el futuro
pese a que se declaró completamente curado en el inicio de la
campaña.
    Un éxito del abogado opositor, en tanto, abriría un compás
de incertidumbre, con todos los ojos puestos en la reacción de
Chávez, quien tiene mayoría en el Parlamento y controla
instituciones clave del Estado, como la petrolera estatal PDVSA,
el sistema de justicia y los cuerpos de seguridad.
    El "flaco", que se define de centro-izquierda, ha prometido
un enfoque pragmático al estilo brasileño, con políticas de
libre mercado con fuerte acento social, al tiempo que revisará
los controles de precios y de cambio, las nacionalizaciones y
los polémicos acuerdos energéticos de Chávez con países aliados.
    Chávez dice que su revolución redujo la pobreza, impulsó
multimillonarios planes sociales en educación, salud y
alimentación y visibilizó a los excluidos del país sudamericano.
    Capriles replica que es magro ese resultado tras la mayor
bonanza petrolera en la historia para un país que sigue azotado
por una criminalidad alarmante, una inflación desbocada y
constantes fallas en servicios básicos como luz y agua.    
   Estos comicios presidenciales serán la decimocuarta vez que
los venezolanos pasan por las urnas en 14 años, una vorágine
electoral que ha alimentado una frontal división entre quienes
ven a Chávez como el defensor de los pobres y quienes lo acusan
de ser un autócrata peligroso.
    Las pasiones se han relajado en los últimos años, pero ambos
bandos se miran con recelo y tienen frescos en la memoria los
violentos episodios que pusieron en jaque al país, como el golpe
de Estado contra Chávez, el feroz paro petrolero que casi
quiebra la nación y miles de turbulentas marchas que terminaron
en enfrentamientos, a veces con muertos de lado y lado.
    El agrio debate político ha dividido familias, roto
amistades y enrarecido el ambiente en muchas empresas y
organismos públicos, en un país cuyo principal tema de
conversación desde 1998 es "Chávez" y donde permanecer neutral
se ha tornado casi imposible.

 (Reporte de Enrique Andrés Pretel. Reporte adicional de
Sebastián Rocandio; Editado por César Illiano y Silene Ramírez)