14 de septiembre de 2012 / 0:57 / hace 5 años

ACTUALIZA 2-Denuncias de corrupción enturbian campaña Venezuela

* Oficialistas acusan a diputado opositor de corrupción con vídeo

* Legislador dice recibió dinero legal de empresario para campaña

* Candidato opositor margina a aliado acusado de recibir sobornos (Actualiza con detalles, consolida información)

Por Mario Naranjo y Diego Oré

CARACAS, 13 sep (Reuters) - La reñida carrera presidencial en Venezuela se vio enturbiada el jueves por acusaciones cruzadas de corrupción entre el Gobierno y la oposición, sacudiendo nuevamente la campaña para los comicios de octubre en la que cada bando busca asestar un golpe definitivo a su rival.

El oficialismo acusó a un cercano colaborador del aspirante opositor Henrique Capriles de recibir sobornos, mientras que un ex juez venezolano exiliado en Estados Unidos acusó al presidente Hugo Chávez de ordenarle dictar fallos para condenar a personas consideradas enemigos políticos.

Un grupo de legisladores oficialistas presentó dos videos grabados con cámaras ocultas en los que se ve al diputado opositor Juan Carlos Caldera recibir fajos de dinero de un hombre -cuya imagen y voz están distorsionadas- que le pide acordar una entrevista de Carpiles con su “jefe”, a quien identifica como “Wilmer”.

Caldera admitió más tarde que recibió dinero de Wilmer Ruperti, un conocido empresario privado cercano al chavismo, para financiar su campaña para la alcaldía de un populoso municipio de Caracas, pero desligó a Capriles de todo el asunto.

Además, aseguró que en la cinta, grabada en junio, no figura el empresario, sino su jefe de seguridad.

“El tiempo nos dará la razón, el tiempo nos permitirá dejar las cosas claras y como toda tempestad, al principio es muy dura pero luego llega la calma. Siempre la verdad sale adelante”, dijo el político, quien detalló que el dinero entregado asciende a 40.000 bolívares (unos 9.300 dólares al cambio oficial).

“No tiene nada de malo, de irregular (recibir dinero), es la dinámica electoral pedir apoyo electoral”, agregó Caldera, quien era el representante de la oposición ante el ente electoral.

Sin embargo, pocos minutos después de que se difundiese el video, Capriles expulsó a Caldera de su equipo buscando limitar el impacto que podría tener la acusación en su candidatura.

“El diputado Juan Carlos Caldera queda fuera de este proyecto”, dijo el candidato presidencial. “Él (Caldera) no tiene el derecho de utilizar mi nombre, y ninguna otra persona tiene el derecho de utilizar mi nombre para obtener beneficios personales”, sentenció en rueda de prensa.

A pesar de que el comando de campaña oficialista conminó al Consejo Nacional Electoral (CNE) a solicitar que el video fuera investigado en busca de pruebas de soborno, para la Ley de Procesos Electorales sólo existe delito si el dinero proviene del extranjero o de fuentes ilícitas.

“Allí (en el video) se ve que él (Caldera) recibe bolívares, entonces es más una cuestión moral (que un delito)”, dijo una fuente del CNE a Reuters.

Los números de las encuestadoras difieren diametralmente, pero Chávez encabeza la mayoría de los sondeos más conocidos para las elecciones.

Sin embargo, en las últimas mediciones la brecha que separa al militar retirado de Capriles se ha venido estrechando y dos sondeos los colocan palmo a palmo, dejando espacio para que ambos crean que su victoria es posible.

CONFESION DE UN EX JUEZ

La denuncia sobre Caldera opacó las acusaciones de Eladio Aponte Aponte, un ex magistrado del Tribunal Supremo de Justicia que acusa al Gobierno de Chávez de manipular sistemáticamente la justicia del país.

El ex juez señaló directamente al mandatario de ordenar la condena de siete ex policías por su supuesta vinculación con las muertes que se produjeron en las manifestaciones de abril de 2002, que culminaron con el breve golpe que sacó a Chávez del poder por unas horas.

“Es un deber inaplazable confesar ante ustedes, y ante todos, que he cometido el pecado de haber transmitido a los jueces que los juzgaron, la orden de condenarles a 30 años de prisión a como diera lugar”, dijo Aponte en una declaración jurada leída por su abogado en Miami.

“Yo estaba cumpliendo instrucciones directas del presidente Hugo Chávez”, aseguró el ex funcionario, quien según fuentes de inteligencia en Estados Unidos está cooperando con una entidad antinarcóticos de ese país para tratar de levantar cargos contra varios aliados del presidente.

Aponte levantó la ira del Gobierno cuando en abril dijo en una entrevista con un canal de televisión por Internet de Miami que el sistema judicial venezolano está manipulado y acusó a altos funcionarios de participar en el tráfico de drogas.

LA CAMPAÑA SE CALIENTA

La campaña, que desde julio se había estado desarrollando sin mayores sobresaltos, se ha empezado a calentar a medida de que se acerca la cita electoral.

El incidente salpica a Capriles en momentos en que dos conocidos políticos identificados con la oposición cambiaron de bando, acusando al candidato de tener preparado un “paquetazo neoliberal” -que incluiría aumentos de precios y supresión de programas sociales- para aplicar si gana en las urnas.

El oficialismo cargó contra Capriles vinculándolo al presunto acto de soborno y aseguró que esos fondos podrían destinarse a actos desestabilizadores.

Sin embargo, para Tomás Guanipa, secretario general del partido Primero Justicia, donde militaba Caldera, el Gobierno de turno quiere enlodar al candidato opositor Capriles.

“Hay una campaña -muy al estilo de lo que hacían Fujimori y Montesinos- por parte de este Gobierno de enlodar, de cualquier forma, la campaña de Henrique Capriles”, dijo recordando las grabaciones que montó el asesor de seguridad del ex presidente peruano.

En los últimos días el presidente Chávez advirtió que de no ser elegido, Venezuela podría entrar en una guerra civil y el miércoles la campaña se tornó violenta cuando simpatizantes de ambos bandos se enfrentaron a golpes y piedras, en el interior del país.

Un tercer Gobierno de Chávez agregaría seis años al intento de llevar a Venezuela por la ruta del socialismo con sello propio que incluye un férreo control cambiario, enormes subsidios y nacionalizaciones de sectores clave.

Los críticos del presidente aseguran que parte con una ventaja en las elecciones ya que aprovecha el enorme gasto público para promocionar su imagen, además de usar los medios estatales para promover su campaña.

Capriles, por su parte, promete un modelo inspirado en la receta brasileña de libre mercado con inclusión social.

Inversores creen que la victoria de Capriles traería una economía más amigable con el mercado luego de los 14 años de Chávez en el poder. Pero, también creen que podría enfrentar protestas de trabajadores -como los petroleros- leales a Chávez.

Reporte adicional de Eyanir Chinea; Enrique Andrés Pretel y Marianna Párraga; Editado por César Illiano y Silene Ramírez

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