REPORTE ESPECIAL-Más poder y retos para presidenta argentina

miércoles 26 de octubre de 2011 12:22 CDT
 

-- PARA VER LA VERSION PDF DE ESTE REPORTE, CON FOTOGRAFIAS Y
GRAFICOS, HAGA CLICK EN  link.reuters.com/gav64s
   
   POR Guido Nejamkis y Nicolás Misculin
   BUENOS AIRES, oct 25 (Reuters) - Tras cuatro tormentosos
años en el poder, la presidenta argentina Cristina Fernández
fue reelecta con un abrumador apoyo gracias a un veloz
crecimiento económico estimulado por sus políticas estatistas,
aunque el negativo contexto global y las urgencias domésticas
podrían dificultar el escenario de su segundo mandato.
   Fernández ratificó el domingo en las urnas que es la figura
excluyente de la política argentina al captar la mayor cantidad
de votos desde el retorno de la democracia al país en 1983.  La
mandataria, que tuvo que atravesar dramáticos momentos durante
su gestión, como una pelea con el poderoso sector agropecuario
y la muerte de su marido, el ex presidente Néstor Kirchner,
obtuvo un 54 por ciento de los votos y gobernará hasta el
2015.
    La histórica ventaja de casi 40 puntos frente al segundo le
permitirá a su agrupación recuperar el control del Congreso,
dominar al peronismo -la fuerza hegemónica de la política
local- y junto a sus aliados gobernar 20 de las 24 provincias
argentinas.
  
^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^

   Gráfico sobre mapa político link.reuters.com/maq64s
   Gráfico sobre economía      link.reuters.com/naq64s
   Gráfico de cosecha granos   link.reuters.com/saq64s
   Gráfico de peso argentino   link.reuters.com/vaq64s
   Argentina moderaría expansión              [ID:nN1E79N06Q]
   Agro argentino se resigna                  [ID:nN1E79H1PR]
   Sueño industria ante difícil reto          [ID:nN1E79H1HS]
   Apreciación real peso argentino seguirá    [ID:nN1E79K0Q0]
^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^

   De espaldas a la ortodoxia económica recomendada por Wall
Street, la primera gestión de Fernández estimuló constantemente
el consumo privado pese a la alta inflación, abundó en
estatizaciones, aplicó una fuerte protección a la industria
local y mantuvo un pesado sistema de subsidios que ayudó al
país a expandirse a un ritmo  cercano al 8 por ciento anual.
   Esa estrategia se vio favorecida por los altos precios de
los granos que Argentina exporta, que mantuvieron las arcas
públicas superavitarias gracias a los impuestos a las ventas
externas.
   Muchos creen que la crisis global terminará forzando a la
presidenta a alterar parte de "el modelo", como lo llaman sus
partidarios. Y fue la propia mandataria quien en el discurso de
celebración de su triunfo hizo un elíptico llamado a contener
las demandas salariales que mantienen activa la peligrosa
carrera de los sueldos contra los precios.
   "Un mundo turbulento, difícil, complejo que exige que todos
depongamos parte de nuestras aspiraciones para poder lograr que
el conjunto pueda realizarse y no sólo los sectores", apeló
Fernández, que iniciará su segundo mandato el 10 de diciembre.
Los analistas advierten de la consecuencias que podría traer
una nueva desaceleración económica global y una posible
reversión del ciclo económico que favoreció a Argentina en los
últimos años.
   También hacen hincapié en las crecientes señales de fatiga
que ven en el esquema de expansión monetaria constante. "La
etapa económica que se abre se presenta más complicada que los
buenos años del viento en las velas y el consumo desplegado",
dijo el analista político Jorge Raventos, un sociólogo crítico
del Gobierno.
   Otros auguran más conflictos si la presidenta opta por
profundizar el rumbo político, como los que la enfrentaron con
el agro y los medios de comunicación críticos.
   El analista Marcos Novaro, director del Centro de
Investigaciones Políticas, advirtió que podría haber "medidas
que afecten derechos relevantes de la sociedad y que esas
medidas no generen conflictos (...) Hasta aquí no ha habido
mayor resistencia a medidas de ese tipo", dijo. Novaro hace
referencia a decisiones como la intempestiva reestatización de
los fondos privados de pensión o un intento por desguazar el
crítico grupo de medios Clarín.
   ESPERANDO SEÑALES
   Fernández festejó la victoria bailando en un escenario de la
histórica Plaza de Mayo ante una multitud que gritaba su nombre
y el de su fallecido esposo y antecesor.
   En las próximas semanas debe anunciar quiénes integrarán su
futuro gabinete, en el que tiene que reemplazar al ministro de
Economía, Amado Boudou, electo vicepresidente.
   Los analistas creen que una  rápida designación de un equipo
económico experimentado tranquilizaría al mercado, que antes de
los comicios registraron una fuerte demanda de dólares para
sacarlos del país, avivando la presión sobre las reservas del
Banco Central y el peso.
   "El desafío más urgente que enfrentará la próxima
administración tiene que ver con desactivar la salida de
capitales", dijo en un informe la consultora Ecolatina.
   "Deberá diseñar una estrategia integral que reduzca la
expectativa de devaluación e inflación. Fortalecer el resultado
(presupuestario) primario, moderar la expansión de la cantidad
de dinero y las subas salariales deberían ser los ingredientes
fundamentales de este plan", agregó.
   Hacia dentro del Gobierno, partidarios de políticas
amigables con la inversión extranjera libran una solapada
batalla con sectores más proteccionistas por el futuro control
de la economía, según analistas.
   "La designación del gabinete va a generar mucha
especulación, uno va a poder extrapolar ciertas decisiones
según quienes sean designados", dijo el analista Sergio
Berensztein, de la consultora Poliarquía.
   La popularidad de Fernández, una abogada de 58 años con un
estilo de Gobierno hermético y centralizador, se apoya en la
expansión económica, generosos planes sociales y subsidios al
transporte y la energía.
  
   HEGEMONIA
   La victoria permitirá que la Alianza Frente para la Victoria
que conduce Fernández controle el Congreso. Sumando a sus
aliados, llegaría a 131 bancas en la Cámara de Diputados, dos
más que las necesarias para tener quórum propio. En el Senado
también lograría la mayoría.
    Ese escenario sería similar a los primeros cuatro años de
Kirchner en el poder, cuando las audaces reformas presentadas
por el Gobierno eran rápidamente aprobadas por los
legisladores.
    "Empieza un tiempo político con un protagonismo exclusivo y
excluyente de la presidenta", dijo el analista político Fabián
Perechodnik. "El resultado no deja un líder opositor con
claridad", agregó.
    El amplio apoyo convirtió también a Fernández en la
mandataria más votada en la historia democrática de Argentina
después de Juan Perón, fundador de su partido, que en 1973
obtuvo más del 60 por ciento para llegar a su tercer período de
Gobierno.
    El presente contrasta dramáticamente con el panorama en el
2009. Con la economía golpeada por la crisis global, Fernández
perdió ese año la mayoría del Congreso, pero su popularidad
remontó tras la súbita  muerte de Kirchner en octubre del 2010
y por una sostenida mejora de la actividad.
    Su sucesión, uno de los riesgos políticos que señalan los
observadores, también acecharía a Fernández bajo la forma de
una temprana disputa en el peronismo, puesto que no puede ser
reelegida nuevamente sin una reforma constitucional.
    "El partido dominante en Argentina tiende a reunificarse.
Hay un proceso de reunificación del peronismo detrás del
liderazgo de Cristina que creo que se va a profundizar. (Los
dirigentes peronistas) Van a tratar de participar por la
interna que se viene por la sucesión", dijo Novaro.
    En los últimos días de campaña, la diezmada oposición agitó
la idea de que Fernández evaluaba una reforma constitucional
que habilitara la reelección indefinida de los presidentes.
El domingo, los simpatizantes de la mandataria que la vivaban
en la Plaza de Mayo gritaban: "Para Cristina, la reelección".
    Fernández pareció diluir esa idea, cuya concreción sería
compleja ya que requeriría de mayorías calificadas en el
Congreso para poder llamar a una convención que reforme la
Constitución.
    "Soy una mujer que milita desde muy joven. He llegado a
lugares que en mi vida pensé que podía llegar. No solamente
tuve el honor de ser la primera mujer electa Presidenta, sino
que tengo el honor de ser la primera mujer también reelecta
como Presidenta. Yo no quiero más nada. Mi compañero también
fue presidente. ¿Qué más puedo querer?", dijo.
    El variopinto movimiento fundado por Perón, que incluye
liberales, nacionalistas y fuerzas de derecha e izquierda, ha
gobernando a Argentina durante 20 de los últimos 22 años. 
Esas múltiples facetas del partido hace difícil para muchos
analistas aventurar quién podría ser el sucesor.
    El otro gran ganador del fin de semana es el gobernador de
la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, un peronista que
se ha ido adaptando a los bruscos cambios del partido en las
últimas tres décadas.
    Fernández, en cambio, promete trabajar para dar larga vida
a su visión del peronismo.
    "Cuenten conmigo para seguir profundizando un proyecto de
país que ayude a mejorar la vida de los 40 millones de
argentinos. Para eso nos necesitamos unidos", dijo el domingo a
sus seguidores tras la aplastante victoria.