ANALISIS-Crisis global empuja a América Latina al proteccionismo

viernes 19 de agosto de 2011 16:57 CDT
 

* Región estudia medidas para protegerse de importaciones
    * Tras agotar medidas cambiarias, ahora mira al comercio
    * Importaciones de China serían las más afectadas
    * Latinoamérica busca mayor comercio intrarregional
    Por Pablo Garibian
    MEXICO DF, ago 19 (Reuters) - América Latina podría lanzar
una ola de proteccionismo contra productos extranjeros para
cuidar la competitividad de sus industrias, luego de varios
intentos fallidos por domar la fortaleza de sus monedas que ha
disparado los costos de producir en casa.
    La región está recibiendo importaciones baratas de naciones
industrializadas, que aplican inmensos estímulos para reactivar
sus economías, mientras espera que la demanda del mundo
desarrollado por sus productos decaiga arrastrada por la crisis
en Estados Unidos y Europa.
    Después de obtener modestos resultados en su pelea por
controlar la catarata de dólares que recibe con medidas
cambiarias, subsidios, créditos preferenciales, exenciones
tributarias a industrias y hasta impuestos a las inversiones
financieras externas, Latinoamérica mira al comercio.
    "Es imperativo defender a la industria brasileña y nuestros
empleos de la competencia desleal, de la guerra cambiaria que
reduce nuestras exportaciones", dijo la presidenta de Brasil,
Dilma Rousseff, a principios de agosto durante el lanzamiento de
un plan para proteger a la industria. [ID:nN1E7710VI]
    "Nuestro desafío es hacer todo eso sin recurrir al mismo
tiempo al proteccionismo ilegal que tanto nos perjudica y que
tanto criticamos", agregó.
    Pero dentro de la legalidad no faltan las alternativas.
    Desde Chile hasta México, capitales especulativos que llegan
en busca de mejores rendimientos que en las economías centrales
crean presiones similares, de distinto grado, y los precios altos
de las materias primas que exporta la región no ayudan.
    "Las monedas se están apreciando mucho y están perdiendo
mucha competitividad, con lo cual si quieren preservar el mercado
interno van a tener que complementar con medidas que traben las
importaciones", dijo Ricardo Rozemberg, economista y consultor
especializado en comercio internacional.
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    TABLA-Balanza comercial de América Latina  [ID:nN1E77I0P9]
    TABLA-Ranking medidas comerciales por país [ID:nN1E77I1KM]
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    Por ahora, Latinoamérica como región impone menos medidas
comerciales discriminatorias que el promedio mundial y también ha
enfrentado menores restricciones, de acuerdo a un estudio
elaborado por Rozemberg.
    Pero la cosa cambia cuando se mira cada país: en el ranking
mundial de Global Trade Alert, Argentina es el que más medidas
usa detrás de Rusia, con esquemas antidumping, salvaguardas y
derechos compensatorios, precios de referencia y licencias de
importación no automáticas sobre cientos de productos.
    Brasil se encuentra en sexto lugar del ranking. China,
Estados Unidos, Alemania, Francia son los más afectados por las
medidas adoptadas en la región.
    CHINA LLEVA LAS DE PERDER
    Los productos de China, que ha desplazado en algunos países
sudamericanos a Estados Unidos como principal socio comercial y
exporta a la región desde electrónicos hasta tabaco, son los
primeros en la fila para recibir un eventual golpe.
    Las exportaciones estadounidenses y de naciones europeas
también podrían chocar frente a un muro de nuevas medidas
comerciales discriminatorias, que ayudarían a las industrias
locales a resistir los mayores costos por las monedas fuertes.
    "Siguiendo el debate en Brasil y de alguna forma viendo
Argentina, probablemente sean los productos chinos los que están
ocupando el primer lugar de eventual castigo", dijo Osvaldo
Rosales, director de Comercio Internacional e Integración de la
Comisión Económica para América Latina (Cepal) de Naciones
Unidas.
    Solo en el 2010 las importaciones de Latinoamérica y el
Caribe desde China treparon un 42 por ciento frente al año
anterior, desde la Unión Europea un 28 y desde Estados Unidos un
26 por ciento, según datos del International Trade Centre de las
Naciones Unidas y la Organización Mundial de Comercio.
    Durante el mismo lapso, las importaciones de Latinoamérica y
el Caribe provenientes de sus propios vecinos solo subieron un 5
por ciento.
    "Es bastante obvio que la región tiene que fortalecer su
mercado regional, sea por mecanismos de precaución frente a una
eventual crisis en el norte o sea porque tenemos activos que
estamos subutilizando", sostuvo Rosales.
    Ya los gobiernos sudamericanos acordaron la semana pasada en
un encuentro del bloque Unasur en Buenos Aires estudiar la
posibilidad de formar cadenas productivas regionales y redirigir
el comercio hacia adentro de América Latina.
    Un mayor comercio dentro de la misma región con barreras o
restricciones arancelarias a países no latinoamericanos podría
frenar la catarata de productos baratos de otras partes del mundo
y ser un colchón para la balanza ante la posible caída en la
demanda de sus socios industrializados.
    "En una situación en la cual Estados Unidos y la Unión
Europea están ralentizando sus economías y van a ser socios
comerciales más débiles, aumentar el comercio intrarregional sí
que hace sentido", dijo Natalia Saltalamacchia, directora del
Centro de Estudios y Programas Interamericanos del Instituto
Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
    Pero la desventaja es que estas medidas son complicadas de
revertir con rapidez: una vez que un sector industrial se adapta
a producir con esquemas artificiales de protección es difícil en
términos económicos y políticos quitarle la ayuda.
    SIN DEFINICION
    Las barreras podrían multiplicarse, pero por ahora las
autoridades latinoamericanas no han definido pasos concretos y
todo se encuentra en estudio. Todo dependerá de la magnitud de la
crisis en Estados Unidos y Europa y de qué tanto se desacelere el
crecimiento económico y la demanda.
    "Si el sistema monetario internacional, si la gobernanza de
la reserva financiera no es capaz de resolver los desequilibrios
en cuenta corriente y los movimientos que por esa vía se generan,
hay espacio para que los países adopten ese tipo de medidas",
aseguró Rosales de Cepal.
    Pero primero, los países de la región tienen que limar sus
asperezas internas si quieren aumentar el comercio entre ellos.
    Latinoamérica no trata mejor a sus socios regionales que a
otras economías del mundo, y las barreras internas entre ellos
representan un 17 por ciento de los obstáculos comerciales
totales que enfrenta la región.
    Esas barreras, particularmente las no arancelarias, sumadas a
problemas en aduanas, en el transporte y hasta en esquemas
fitosanitarios son asignaturas pendientes, dicen analistas.
    Los roces internos comerciales en la región quedan claros en
los archivos de disputas de la Organización Mundial de Comercio
(OMC). De las 15 quejas contra todo el mundo que mantiene
Argentina, 8 son contra países de la región. Chile tiene 6 de sus
10 denuncias contra vecinos latinoamericanos.
    Y en el caso de Colombia, tres de sus cinco denuncias se
quedan en el barrio.
    (Editado por Damián Wroclavsky)