1 de agosto de 2011 / 20:39 / hace 6 años

ANALISIS-Si deuda EEUU es recortada, ¿le importará a alguien?

* Desafío fiscal EEUU, bien conocido por mercado financiero

* Economía, no calificación deuda, moverá tasas de interés

* Tasas permanecieron bajas durante debate límite de endeudamiento

Por Ellen Freilich

NUEVA YORK, ago 1 (Reuters) - Estados Unidos podría perder este año su calificación crediticia AAA de por lo menos una de las agencias calificadoras, lo que lleva a la pregunta: ¿A quién le importa?”

Tan extraño como pueda parecer, una rebaja de la calificación podría tener el efecto de un murmullo en los mercados financieros en lugar de un estruendo.

A medida que se intensificaba el debate en Washington en torno a un aumento del límite de endeudamiento para evitar un default, los mercados han tenido suficiente tiempo para incluir en sus previsiones el criterio de Standard & Poors‘s, Moody’s y Fitch de una potencial reducción en la calificación.

“Los participantes del mercado tienen la misma información que tienen las agencias calificadoras”, dijo Michael Moran, jefe economista en Daiwa Securities America en Nueva York. “(Esa información) ya debería estar reflejada en las tasas de interés”.

Dos agencias calificadoras dijeron que medidas para recortar el déficit en 4 billones de dólares les permitirían confirmar la calificación triple A de Estados Unidos.

Los legisladores, que deben responder ante los votantes estadounidenses, en contraste, acordaron recortes presupuestarios de menos de 2,5 billones de dólares, con sólo algunos de ellos en lo inmediato.

Eso significa que S&P podría recortar las calificaciones de Estados Unidos en los próximos días o semanas. Moody’s probablemente confirme las calificaciones pero las colocaría en panorama negativo, una señal de un posible recorte en los próximos 12 a 18 meses.

Aún así, la experiencia histórica sugiere que un recorte no generaría la angustia que algunos temen en el mercado de bonos. Japón perdió su nota AAA hace más de una década y tiene una de las tasas de interés más bajas en el mundo desarrollado.

Como sucedió con Japón, el mayor tema de los mercados es la economía débil, que podría desacelerarse aún más debido a los recortes de gasto en el pacto para disminuir el déficit de Estados Unidos.

Esta restricción fiscal podría reducir el gasto, el crecimiento del empleo y la inflación, los grandes conductores de los rendimientos de los bonos.

También, los inversionistas ven a Estados Unidos en una situación muy diferente a la crisis de países como Grecia. Aunque hundido en una fuerte deuda, Estados Unidos es todavía capaz de pagar sus cuentas mientras los bonos del Tesoro se mantienen líquidos y demandados.

El mercado de bonos es el árbitro final de las preocupaciones de la deuda soberana, y los bajos rendimientos de los papeles estadounidenses sugieren que no existe la ansiedad que envió los rendimientos de los bonos griegos a las nubes durante su crisis fiscal.

Los rendimientos de los bonos de referencia a 10 años se mantienen ahora en un 2,74 por ciento, lo que es apenas 0,7 puntos porcentuales por encima de los mínimos históricos y eso se anotó tras semanas de discusiones de alta tensión y temores de que una parálisis política pudiera llevar a un default.

Además, un recorte en la calificación de la deuda de Estados Unidos a “AA+” por parte de la agencia Standard & Poor’s es “el escenario base del mercado en estos momentos”, dijo Krishna Memani, director de renta fija en OppenheimerFunds.

Mientras que los bonos han tenido un buen desempeño, las acciones y el dólar han sufrido durante los desacuerdos sobre la deuda, en medio de temores de que el conflicto político haga imposible alcanzar un acuerdo para evitar el default.

Algunos son escépticos sobre la intensidad de la retórica de las agencias de calificaciones.

La frustración del Gobierno del presidente Barack Obama con Standard & Poor’s ha crecido durante la crisis de deuda de Estados Unidos y se ha acusado a la agencia de cambiar las reglas de juego con sus advertencias de un recorte.

Desde octubre, S&P ha aumentado tres veces su plazo sobre cuándo se podría rebajar la calificación crediticia de Estados Unidos.

“En base a los comentarios que hasta ahora ha hecho Standard & Poor‘s, ellos se han colocado a sí mismos en una esquina, haciendo muy probable que podamos ver un recorte”, dijo Oliver Pursche, presidente de Gary Goldberg Financial Services en Suffern, Nueva York.

Pero un bien telegrafiado recorte en las calificaciones de la deuda de Estados Unidos palidece frente a la significativa evidencia de un tambaleante crecimiento económico, incluyendo las cifras del lunes que mostraron que el sector manufacturero creció en julio a su ritmo más bajo en dos años.

Consecuentemente, una rebaja en la calificación de la deuda de Estados Unidos no enviaría los rendimientos a las nubes, limitando los llamados efectos del golpe sobre otra clase de tasas de interés como las hipotecarias.

“Veremos de primera mano lo que significa balancear el presupuesto y desde un punto de vista económico, no va a ser una linda escena”, dijo David Rosenberg, jefe economista y estratega de Gluskin Sheff en Toronto.

Una caída a cero en el gasto “discrecional” del Gobierno llevaría a “una recesión muy profunda”, dijo Rosenberg.

Entonces, si la calificación es AAA o AA+, “uno verá a mucha gente comprando bonos del Tesoro porque eso es lo que la gente querrá tener cuando vayamos a una tasa de crecimiento negativa”, agregó.

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below