TEXTO-Banco central México deja estable tasa de referencia en 3.50 pct

viernes 31 de enero de 2014 09:12 CST
 

MEXICO DF, 31 ene (Reuters) - Anuncio de política monetaria
del 31 de enero del 2014.
    
    La Junta de Gobierno del Banco de México ha decidido
mantener en 3.5 por ciento el objetivo para la Tasa de Interés
Interbancaria a un día.
    La economía mundial continuó recuperándose durante el cuarto
trimestre de 2013. En Estados Unidos, la actividad económica ha
seguido mostrando una mejoría que ha conducido a revisiones al
alza en sus perspectivas de crecimiento.
    Ante ello, la Reserva Federal comenzó a reducir sus compras
de activos a partir de enero de 2014, al tiempo que enfatizó que
mantendrá la tasa de referencia en niveles bajos por un periodo
considerable.
    Sin embargo, a pesar de los reducidos niveles de inflación
que dicha economía viene presentando, aún persiste una gran
incertidumbre sobre sus acciones futuras y consecuentemente
sobre el nivel que las tasas de interés de largo plazo podrían
alcanzar en ese país. 
    En la zona del euro la actividad económica se ha venido
reactivando partiendo de una base baja, con una inflación que
permanece en niveles reducidos.
    Si bien la tasa de crecimiento en las economías emergentes
parece estarse estabilizando, algunas de ellas enfrentan un
panorama complicado, ya que la acumulación de desbalances
macroeconómicos ha exacerbado el impacto de la incertidumbre en
los mercados financieros internacionales sobre los precios de
sus activos financieros, y en particular sobre sus monedas.
    En balance, las perspectivas para el crecimiento económico
mundial han mejorado, aunque prevalecen importantes riesgos a la
baja. Ello es más evidente en el caso de las economías
emergentes, dado que el proceso de normalización de la política
monetaria en Estados Unidos pudiera conducir a condiciones de
acceso a financiamiento externo más astringentes, lo que resalta
la importancia de mantener la disciplina fiscal en esos países.
    Por su parte, las presiones sobre los precios de las
materias primas han continuado moderándose en los últimos meses.
Derivado de todo lo anterior, se anticipa un panorama de baja
inflación externa.
    La actividad económica en México ha continuado exhibiendo
una recuperación gradual. Ello ha sido resultado de una
evolución favorable de la demanda externa, así como de una
incipiente reactivación en algunos componentes de la demanda
interna. En particular, el consumo privado y el gasto público
han comenzado a repuntar, pero la inversión todavía no muestra
signos de reanimación.
    Por su parte, las condiciones en el mercado laboral han
continuado mostrando una mejoría. Aun tomando en cuenta esta
recuperación, se considera que prevalecen condiciones de holgura
en el mercado laboral y en la economía en su conjunto.
    Al cierre de 2013, la inflación general anual mostró un
repunte asociado fundamentalmente a la evolución del componente
no subyacente. Ello, debido a incrementos no previstos en
tarifas de transporte público y en los precios de un número
reducido de productos agropecuarios.
    Posteriormente, tal como lo anticipó el Banco de México, en
la primera quincena de enero se observó un incremento en la
inflación como consecuencia de las medidas fiscales que entraron
en vigor este año.
    Al respecto, conviene señalar que hasta ahora los
incrementos en precios: i) se han concentrado en aquellos bienes
y servicios afectados por las referidas medidas; ii) han estado
en línea con las previsiones del Instituto Central; y iii) no
han generado efectos de segundo orden en la formación de
precios.
    Después de que en meses previos las expectativas de
inflación para el cierre de 2014 se incrementaron como resultado
del impacto previsto de las medidas fiscales, en las últimas
semanas se han mantenido alrededor de 4 por ciento.
    Por su parte, las correspondientes a 2015, así como aquéllas
de mayor plazo se han mantenido estables. Ello permite mantener
la previsión en el sentido de que el reciente aumento en la
inflación será transitorio y no afectará el proceso de formación
de precios en la economía. 31 de enero de 2014.
    Por lo que se refiere a la actividad económica en México, se
anticipa que ésta continúe recuperándose, aun cuando se espera
que prevalezcan condiciones de holgura en la economía por algún
tiempo.
    Con respecto a la reunión anterior, se considera que el
balance de riesgos para el crecimiento de la actividad
productiva ha mejorado. En el corto plazo, las expectativas para
la economía de Estados Unidos más favorables podrían significar
un mayor dinamismo de la demanda externa.
    En el mediano plazo, los avances en la aprobación de las
reformas estructurales podrían traducirse en mejores
perspectivas para la inversión en México, con su consecuente
efecto sobre la demanda agregada y sobre el crecimiento
potencial de la economía, con lo que el crecimiento en nuestro
país podría acelerarse sin generar presiones inflacionarias.
    A pesar de lo anterior, no puede descartarse la posibilidad
de que el proceso de normalización de la política monetaria en
Estados Unidos propicie un ajuste importante en los flujos de
capital hacia las economías emergentes, lo que podría afectar
las fuentes de recursos disponibles para la economía.
    Se prevé que la inflación general anual se ubique por arriba
de 4 por ciento durante los primeros meses del año y que en el
segundo trimestre disminuya por debajo de dicho nivel para
cerrar el año dentro del intervalo de variabilidad de más o
menos un punto porcentual alrededor del objetivo de 3 por
ciento.
    Esta previsión obedece al repunte antes señalado de la
inflación general al cierre de 2013 y considera un impacto de
las medidas fiscales de aproximadamente 40 puntos base sobre la
inflación general anual a diciembre de 2014.
    Para 2015 se anticipa un ajuste importante a la baja a
partir de enero y que permanezca en niveles ligeramente por
arriba de 3 por ciento el resto del año.
    Esta evolución resulta del desvanecimiento de los efectos de
los cambios en precios relativos antes señalados, de una
reducción esperada en el desliz de los precios de las gasolinas
a partir del siguiente año de acuerdo a la Ley de Ingresos
recientemente aprobada y de la previsión de que no habrá
presiones inflacionarias por el lado de la demanda.
    A pesar de que se prevé que el incremento en la inflación
sea temporal, no puede descartarse el riesgo de que los
recientes ajustes en precios relativos pudieran dar lugar a
incrementos en las expectativas de inflación para horizontes de
mediano plazo que conduzcan a efectos de segundo orden,
especialmente en un contexto en el que se anticipa una reducción
gradual de las condiciones de holgura en la economía en el
horizonte en que opera la política monetaria.
    Adicionalmente, existe la posibilidad de que ante un nuevo
episodio de elevada volatilidad en los mercados financieros
internacionales tenga lugar un ajuste cambiario que
potencialmente afecte a la inflación. Dado lo anterior, se
considera que el balance de riesgos asociado a ésta se ha
deteriorado.
    Teniendo en consideración todo lo anterior, la Junta de
Gobierno ha decidido mantener en 3.50 por ciento el objetivo
para la Tasa de Interés Interbancaria a un día, en virtud de que
estima que la postura monetaria es congruente con la
convergencia eficiente de la inflación a la meta de 3 por
ciento.
    No obstante, dada la lectura reciente de la inflación y en
consideración de los riesgos señalados, la Junta se mantendrá
atenta a todas las presiones que pudieran afectar a la inflación
y a sus expectativas para horizontes de mediano y largo plazo.
    Asimismo, vigilará las implicaciones que sobre las
previsiones para la inflación tengan la evolución de la
actividad económica y la postura monetaria relativa de México
frente a la de Estados Unidos, entre otros factores, con el fin
de estar en condiciones de alcanzar la meta de inflación
señalada.