Duro camino espera a plan económico candidato favorito de México

sábado 30 de junio de 2012 08:15 CDT
 

(Según las leyes de México, está prohibida la difusión de
encuestas, como la que menciona esta nota, días antes y durante
la elección. La información referida a encuestas es para
divulgación afuera del país)
    Por Luis Rojas
    MEXICO DF, 30 jun (Reuters) - El favorito para ganar los
comicios presidenciales del domingo en México, el opositor
Enrique Peña Nieto, ha ofrecido elevar los ingresos de los
trabajadores y bajar el precio de los alimentos, pero trabas
legales impedirían cumplir esas promesas de campaña en caso de
que alcance la presidencia.
    Durante sus mítines, entrevistas y propagandas, el ex
gobernador del central y populoso Estado de México lanzó esas
propuestas junto con ofrecimientos de apoyo al empleo y mejoras
a los programas de seguridad social.
    Pero el candidato de 45 años, al igual que sus competidores,
no ha detallado las vías por las que se obtendrían más recursos
para poner en marcha sus planes y que necesariamente tendrían
que pasar por un aumento del presupuesto, acotadas por ley a
márgenes establecidos desde 2006.
    "Las plataformas no ahondan en los temas que tienen que ver
con el financiamiento", dijo Alejandro Villagómez, economista
del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), que ha
dado seguimiento a las principales propuestas de los candidatos.
    "Entonces el problema es que si nos quedamos al nivel de la
campaña pues hay muchas promesas, pero vamos a tener problemas
una vez que se intenten implementar", agregó.
    Peña Nieto ha dicho que daría prioridad a una reforma fiscal
en su gobierno en caso de llegar a la presidencia y aunque no ha
dado detalles de cuáles serían los elementos de esa reforma, sus
asesores han sugerido que incluiría ampliar el Impuesto al Valor
Agregado (IVA) a alimentos y medicinas, una opción que ha sido
polémica por años.
    De hecho, legisladores del PRI rechazaron propuestas tanto
del Gobierno del ex presidente Vicente Fox (2000-2006) como del 
actual mandatario, Felipe Calderón, ambos del conservador
Partido Acción Nacional (PAN), para gravar en alguna medida con
IVA a los alimentos y las medicinas.
    Los sondeos apuntan a que el PRI regresaría al poder
quitándole la presidencia al PAN, que lo sacó de ella en el 2000
tras gobernar siete décadas consecutivas, con una imagen
rejuvenecida pero aún con el estigma de ser un partido corrupto
y causante de severas crisis económicas.
    Peña Nieto se afilió al PRI en 1984, dos años después de una
aguda devaluación de la moneda y de uno de los más profundos
desplomes económicos, que sumió al país en lo que se conoce como
"la década pérdida" en los ochenta.    
 
    CON EL PRI, MAS BUENO QUE MALO
    Retomando el sesgo de gobiernos paternalistas y benefactores
del PRI, Peña Nieto centró su campaña en un decálogo en el que
propone mejorar los salarios, detener la tendencia alcista de
los precios de los alimentos, reducir las tarifas eléctricas,
otorgar becas escolares y vales para medicamentos.
    Su intención es lograr que la economía mexicana crezca
"hasta tres veces más" que lo actual para que las familias
"tengan calidad de vida, mejores ingresos y les alcance para
más", según dijo el candidato recientemente en un acto público.
    Pero sus adversarios lo atacan señalando promesas
incumplidas cuando gobernó en el Estado de México (2005-2011),
vecino a la capital y un pulmón de la economía del país.
    "Me parece que votar por los partidos revolucionarios es
apostarle al retroceso", dijo el analista económico Macario
Schettino.
    "Como gobernador, su administración no tiene mucho que
celebrar: redujo la competitividad de su estado, incrementó la
opacidad, fue la entidad en la que más creció la pobreza y en la
que más cayó la calidad educativa", añadió.
    Aún así, desde el comienzo de las campañas hace tres meses,
el priísta, avalado por la vieja guardia de su partido, se ubicó
en la cima de las preferencias, favorecido también por su estilo
fresco de aproximarse a la gente y por su matrimonio con una
actriz de telenovelas.
    Más allá de la factibilidad de las propuestas, sus
simpatizantes están ansiosos por ver al PRI de regreso en la
silla presidencial, tras dos gobiernos del PAN en los que no
logró importantes reformas económicas, generar suficientes
empleos y por una sangrienta batalla contra el narcotráfico que
ha cobrado la vida de más de 55,000 personas.
    "Nosotros anteriormente siempre estábamos mejor con los
priístas, contra todo lo que se diga", dijo Fernando Molina, un
maestro de 34 años, en uno de los cierres de campaña de Peña
Nieto. "Tenemos salubridad, tenemos asistencia publica (...)
muchas cosas buenas, más buenas que malas", agregó.
    
    CANDADOS AL GASTO
    Entre diciembre de 2000, cuando asumió Fox, y mayo de 2012,
México generó solamente 3.3 millones de empleos, según cifras de
la Secretaría del Trabajo, utilizando el número de trabajadores
afiliados a la seguridad social, un registro más fiel del
mercado laboral formal.
    La pobreza también aumentó, en medio de débiles expansiones
económicas para cada periodo presidencial, de alrededor del 2
por ciento promedio anual.
    De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la
Política de Desarrollo Social (Coneval), autónomo del Gobierno,
la pobreza patrimonial se expandió a 57.7 millones de personas
en el 2010, desde los 52.7 millones en 2000.
    Pero las intenciones de Peña Nieto de revertir la pobreza en
el país de 112 millones de habitantes, mejorando los salarios y
los programas sociales también cuentan con el presupuesto
gubernamental en contra.
    El investigador Fausto Hernández dijo que el 90 por ciento
del presupuesto mexicano ya está asignado y regido por la Ley
Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, decretada
en el 2006 y que pone límites al gasto para evitar
endeudamientos que pongan en riesgo la estabilidad fiscal.
    "Es poco lo que pueden cumplir (...) el gobierno federal
tiene muchos más candados", dijo Hernández, quien también formó
parte de un equipo de revisión de las propuestas.    

 (Reporte adicional de Liz Díaz y Gabriel Stargardter; Editado
por Adriana Barrera y Javier López de Lérida)